EL PUEBLO HEMSHIN, ARMENIOS MAYORMENTE MUSULMANES

* Ricardo Georges Ibrahim

 

1- INTRODUCCIÓN:

Las relaciones humanas entre pueblos a lo largo de la historia tienen episodios que suenan sorprendentes cuando juzgamos la historia a la luz de algún hecho histórico contemporáneo, y proyectamos al pasado  lejano relaciones conflictivas del presente o del pasado reciente. Las identidades nacionales o religiosas suelen tener una carga de ideología que tiñen la visión de la historia. y la existencia  del pueblo Hemshin, de origen armenio, pero que  a lo largo de los siglos desarrolló una cultura propia, es muy interesante para repensar dónde se encuentran los límites de un pueblo/nación o una etnia. Y qué pasa cuando un grupo humano tiene el mismo origen, lengua y cultura, pero diferente religión, habita en otro sitio  y desarrolló una historia propia al margen del colectivo principal del que se desgajó. En el caso de los armenios, tanto los cristianos, que son la inmensa mayoría del pueblo armenio, como los musulmanes Hemshin, que comenzaron a adoptar el islam en el siglo XV, y vivir en otros territorios entre los Laz y los griegos pónticos, han sido víctimas del nacionalismo radical turco desde la primera década del siglo XX. Los primeros, porque como cristianos se consideraron inasimilables, por lo cual para los objetivos de crear un Estado Nacional puramente turco y homogeneo, “la solución” del régimen de los “jóvenes Turcos” fue el recurrir a la limpieza étnica de armenios y otros cristianos en el Este de Anatolia y Alta Mesopotamia. Es decir, la muerte y el destierro.

El pueblo Hemshin, que apenas tiene hoy  200.000 personas,  no padeció directamente  el episodio del genocidio, pero sí fue víctima de las políticas asimilacionistas del nacionalsimo turco para borrar su identidad, al igual que toda la población  del borde del Mar Negro, de origen Griego Pontico (cuya parte cristiana fue exterminada y expulsados los sobrevivientes), aunque la mayoria de las gentes de la costa del Mar Negro que en desde siglos anteriores se convertieron al islam, siguen allí pero con su identidad cercenada.  Y junto a los Laz, que también vivieron las políticas de turquización y “olvido” programado de sus origenes, siguiendo la escuela francesa de Renan, de que para construir una Nación, habia que ejercer cierta violencia simbólica y física, para olvidar origenes previos y crear un Estado Nación centralizado, donde una etnia ejerza el poder de unificación y asimilación a ella de las periféricas.

En medio de este escenario, en el caso de los Hemshin, hay que agregar la armenofobia generada desde el estado desde principios del siglo XX que los llevaron a  esconder sus orígenes.

Pero debo decir que las relaciones turco-armenias  de ninguna manera pueden juzgarse sobre la historia reciente del genocidio de 1915. Muy por el contrario han sido pueblos aliados y con relaciones privilegiadas durante toda la historia anterior.

2- ALGUNOS COMENTARIOS GENERALES SOBRE LAS RELACIONES TURCO-ARMENIAS

Fotos: A la izquierda, el arquitecto (mimar bashi) más importante del Imperio Otomano clásico (S. XV/XVI) Sinan Bey. Un armenio converso. Centro: un armenio del Estado Otomano en el s. XIX. Derecha: el Sultán Abdel Hamid II (S. XIX/XX) de madre armenia. A pesar de ello bajo su gobierno, y tras suspender la constitución y parlamento, creó las milicias Hamidiyes, a imitación de la caballería cosaca, reclutando sus miembros entre tribus kurdas y fomentó las matanzas de armenios en Diyarbakir y otras regiones de Anatolia Oriental.

Muchas personas creen a día de hoy que las tribus turcomanas llegaron a  Oriente Medio, como invasoras, como una segunda oleada de pueblos turanios, despues de los mongoles, grupo étnico de la misma macrofamilia. Las lecturas nacionalistas surgidas al calor del biologismo de fines del S. XIX , más allá de sus estrecheces mentales chovinistas compartidas luego por todos los nacionalismos de la región, creían ingenuamente que por ser de un mismo grupo de pueblos, las relaciones entre ellos necesariamente eran de hermandad y hasta  se aspiraba a la unidad con todos los grupos turquicos emparentados y la familia ampliada turania. Este pensamiento que no resistió la realidad, y que no deja de ser un pensamiento tribal modernizado, también ha sido común en los nacionalismos  o pannacionalismos germánicos, eslavos y arabe. En el caso de los nacionalistas turcos los  llevó  a sentirse por  emparentados, hermanados con magyares y fineses, al Oeste, y con los grupos mongoles y turquicos  de Asia Central, más que con los grupos étnicos y pueblos con los que han vivido codo a codo, bajo un mismo Estado y construyendo cierta cultura común  y modo de vida compartido. También, a los nacionalistas armenios, árabes y otros, les resulta cómodo meter en el mismo pack a turcos y mongoles como si fueran lo mismo o hubieran actuado igual sin investigar demasiado y simplemente por el peso en el Siglo XIX de las miradas racialistas.

Lo cierto es que los pueblos turcos, a lo largo de la ruta de la seda, tuvieron  muchas relaciones culturales y economicas con los pueblos de Oriente Medio, desde antes de la conquista árabe. Cabe decir que misioneros  nestorianos y también maniqueos, de habla aramea, procedentes de Mesopotamia, erigieron templos, centros y tuvieron gran cantidad de adherentes entre los pueblos turquicos y mongoles, donde hubo muchos conversos al cristianismo y al maniqueismo. No obstante la mayoria de las tribus turcas mantuvieron una cosmovisión propia y muy interesante, con muchos componentes animistas e igualitaristas llamada Tangrismo, ya que adoraban a un ser espiritual celestial llamado Tanri o tangri, hasta que mayormente y a lo largo de los siglos fueron islamizados. Aun hoy turcomanos alevís, en algunos casos, siguen llamando Tangri a Dios y no Allah, y han mezclado elementos de su propia tradición cultural al islam.

Volviendo al tema que nos ocupa, cabe decir que los pueblos turquicos iniciaron su marcha hacia el Oeste, empujados y huyendo de los mongoles, y no como avanzadilla suya o en relación de aliados con ellos. Y si bien, durante siglos anteriores habia habido contactos, y en  ciudades de los Estados califales islamicos, que eran cosmopolitas, hubo presencia de turcomanos, con sus barrios, como sucedía con otras etnias, también es cierto que fueron reclutados en los ejercitos arabes en epoca abbasí, junto con los persas jurasaníes, para asegurar las fronteras del Imperio. Sin embargo,   es entre los siglos XI y XIII que llegan y se refugian en Anatolia y crean principados y sultanatos vasallos, algunos tan interesantes como el Sultanato de Rum, con la ciudd de Konya como capital y donde desarrollan doctrinas místicas y se da cobijo a ordenes sufies, como la orden de Yalal Eddin Rumi, algo que será parte importante del islam turco durante muchos siglos.  Pero no son solo los turcos los que son empujados hacia el Oeste por los mongoles, que realmente asolaron a pueblos y ciudades. Tambien lo serán los kurdos, desde su tierra de origen en Iran Occidental, hacia Mesopotamia y Anatolia, los asirios, que se ven obligados en gran parte a emigrar al norte de Mesopotamia cuando la destrucción de Bagdad y de otras ciudades (entre ellas Harran), y los armenios quienes, tras la destrucción de su capital Ani, emigran en parte a o oeste junto con poblaciones turcomanas, en lo que se conoce como Cilicia, fuera del territorio armenio, en Anatolia occidental. Este será el origen de  los armenios occidentales, que habitaron  las grandes ciudades de Anatolia y las zonas montañosas de Marash y tambien Antep.

En el Siglo XV, cuando la tribu turca al mando de Osman, toma Bizancio, a la que durante dos siglos rodearon los turcos con sus pequeños principados, dando nacimiento al Imperio Otomano, se encuentran con el desafio de administrar un Estado Multicultural y para administrarlo perfeccionan el sistema árabe de los millet, a los que dotan de responsabilidades y autonomía, en un marco juridico de sistemas de comunidades único, que marcó 500 años de convivencia y estabilidad aunque no de igualdad. Estas comunidades o “naciones”, Millet, eran puramente religiosas, aunque en el caso cristiano tuvierna un componente étnico. Habia un Millet musulman sunni, que era el mismo apra todas las etnias musulmanas, un millet judío y dos millet cristianos: al anterior grupo y etnia dominante griega, los sultanes otomanos le pusieron un contrapoder en igualdad de condiciones, Armenio. Y así durante siglos se cimentó una alianza entre turcos ahora otomanos y armenios, que dieron a la clase otomana sus cuadros intelectuales, arquitectos y funcionarios que trabajaban para el Estado. Prominentes familias armenias conversas al islam formaron parte de la clase dominante otomana y no fueron pocos los sultanes hijos de madres armenias y circasianas. El Millet armenio, llegó a administrar los asuntos de las comunidades siriaco/asirias ortodoxas, a las que nunca el Estado otomano reconocío autogobierno. Incluso cuando en el siglo XVIII se creó por decreto del sultán (Firman) un Millet católico, su milletbashi (jefe del Millet/de la comunidad) fue también un armenio. De hecho, hasta el advenimiento de los movimientos nacionalistas a fines del siglo XIX que culminarían con el genocidio armenio, los sultanes otomanos cuando se referían en documentos a los armenios, debían acompañarlos con el título de honor de “la nación leal”. Es decir, que en el Estado muticultural otomano, los armenios fueron estrechos aliados de los sultanes y parte d ela clase dirigente. Esto se rompería con el advenimiento de los movimientos nacionalistas en toda la región, en especial entre los movimientos nacionalistas turco y armenio, en el siglo XIX y XX. Son cosas, datos, hechos históricos, que no suelen mencionarse e incluso desconocidos por gran parte de armenios y turcos actuales.

Con esto finalizo esta introducción necesaria sobre las relaciones turco-armenias para centrarnos en la particularidad de los hemshin.

3- BREVE HISTORIA DEL PUEBLO HEMSHIN

MAPAS: Lugar de asentamiento de la comunidad Hemshin en pueblos en torno a Rize.

El caso de los Hemshin es diferente y su historia y diferenciación del resto del pueblo armenio, arranca siglos antes. En el Siglo VIII, huyendo de la conquista árabe de la región entre van y Urmiya, la región de Ardaz,  en el Centro-Este de Anatolia, hacia las tierras del Imperio Bizantino. Cruzan la frontera 12.000 personas con sus soldados, sacerdotes y el príncipe Hamam, y se establecen en la zona montañosa que borde el Mar Negro, en el Noreste de Anatolia, reconstruyendo la ciudad de Tambur. Pero no llegan a una tierra despobalda sino al país del pueblo Laz y de los griegos pónticos. Griegos Ponticos, Laz y Hemshin, serán los tres pueblos que vivirán en la rivera sur del mar Negro y en parte se mestizarán, o crearán dentro de su diversidad, una cultura muy parecida por su folklore, ademas de que las lenguas irán evolucionando incorporando vocabulario de los vecinos. En el caso de los Hemshin, su lengua es un dialecto armenio del siglo VIII, es decir, antiguo o arcaico, pero tienen tambien mucho vocabulario turco y Laz.

Hasta el siglo XIV la comunidad Hemshin fue enteramente cristiana Armenia Apostólica, y parece que a partir de inicios del siglo XV, la población comenzó a convertirse gradualmente al islam sunnita, antes incluso de que la zona fuera ocupada  por los otomanos. Pero esta conversión se aceleró en el siglo XVI.  No obstante continuó habiendo cristianos hasta el genocidio de 1915, que fueron mayormente expulsados a Abjasia, Georgia y Krosnodar, bajo Rusia entonces, donde viven hasta hoy  pequeñas comunidades.

Algunos pueblos hemsbhin hablan hoy sólo turco, mientras otros hablan Hemshince. Sus pueblos viven del cultivo del maíz, té, pequeña ganaderia, pesca y apicultura. Pero cabe destacar que la mayoría de los Hemshin ha emigrado a las grandes ciudades,s ea de la costa del Mar Negro como Trebisonda, o hacia Ankara y Estambul. Serían hoy 200.000 personas pero sólo 15. 000 vivirían actualmente en los pueblos de Rize.

FOTOS: Izquierda, mezquita en pueblo Hemshin. Derecha, detalle de mihrab de la mezquita.

Hay articulos que narran la historia de los hemshin, que citaré al final de este trabajo para que quienes lo desean puedan profundizar en ella y acceder directamente a los mismos.

4- MUSICOS Y CINEASTAS ACTIVISTAS POR EL DERECHO A LA IDENTIDAD

FOTOS: Izquierda, el documentalista Özcan Alper. A la derecha, el cantante Gökhan Birben

La ideología nacionalista turca, ha hecho que muchos hemshin oculten su identidad, ya que decir armenios en determinados ambientes es considerado insultante. De hecho, los propios Laz, que son de origen georgiano conversos al islam pero que han asumido en gran aprte una identidad turca, solían usar el calificativo de “armenios”, para descalificarlos, lo que demuestra el ambiente de armenifobia presente durante décadas en Turquía hasta hace una década. De hecho con este tema ocurrió un episodio que tuvo como protagonista a Erdogan durante las eleciones turcas de 2015. Erdogan es de Rize, y de origen Laz, pero no asumido. Como en esa zona viven Laz y Hemshin, algun politico lo llamó Georgiano (por Laz), a lo que Erdogan lo empeoró más aun diciendo que “me han llamado cosas peores, incluso armenio”.

Hoy día si hablan con gente proveniente de la costa del Mar Negro, se referirá a sí misma como “procedo del Mar Negro”, pero no dirá que es Laz o Hemshin, salvo que sea nacionalista o tenga conciencia de activista social. Si uno continua preguntándo, si es Laz o Hemshin, responderá, como me ha pasado a mi en varias ocasiones, que “probablemente de origen, pero no lo sé“. Es decir que sigue sendo un estigma ser minoria étnica en un pais que se jacta de ser una nación pretendidamente homogénea. Y lo triste es que por las politicas educativas y culturales la mayoría de la gente está aculturada, por políticas asimilacionistas y son una minoría quienes conservan el uso de sus lenguas autóctonas, en verdadero riesgo de desaparición.

De hecho, les sucedió lo mismo que a otras minorías. Supuestas teorías y afirmaciones  “cientificas”, facilmente refutables, pero oficiales,  como la expuesta por Fahrettin Kirzioglu,  afirmaban que el origen de los hemshin es turco, y que fueron armenizados.

Nada nuevo bajo el sol. Recuerdo el caso de la minoría árabe de Harran, probablemente de la tribu árabe Tayy, que decía que procedía de turcomanos de Iraq. O el caso de afirmaciones peregrinas que uno quizá pueda aun oir,  porque salen de manuales escolares de los años 40/50, concebidos por todos los nacionalismos como fuente de adoctrinamiento privilegiado, donde se enseñaba el origen turco de los surianis (asirios/siriacos), porque los sumerios, que fueron la etnia sobre la que se edificó la cultura mesopotámica,  según el nacionalismo turco “tenía un origen prototurco“. Entonces los siriaco/asirios seriamos así turcos semitizados: Felizmente estas cosas quedan como resabio del pasado, pero han dejado huellas profundas, que afloran.

Un caso polémico fue el del realizador  Özcan Alper, quien hizo la primera pelicula enteramente en homshetsi, “Momi” (abuela), en el año 2000. Como resultado, Alper fue acusado en el Tribunal de Seguridad del Estado de “Producir material destinado a destruir la unidad del Estado, en virtud del artículo 8 de la Ley Antiterrorista”.Esta ley fue derogada en 2003, y el juicio no siguió adelante.

Documental “Momi”, de Özcan Alper. 

En el año 2005 fue editado el primer albun musical enteramente en homshetsi de canciones populares anónimas. Este es parte del mismo:

Ahora son varios los cantantes y grupos que reivindican la musica Hemshin y cantan en turco y en homshetsi. Entre los cantantes, Gökhan Birben.

Entre los grupos modernos, uno de los más destacados es “Marsis“, quienes en su repertorio interpretan tanto canciones del pueblo Hemshin como Laz, fusionando ritmos y temas populares con Rock.

Desde el año 2005, hay un despertar y un interés tanto por parte de las corrientes principales del pueblo armenio, como por parte de los Hemshin de Turquía y los que viven en la Federación Rusa y Georgia, de establecer contactos y puentes. Es todo un desafío para el nacionalismo armenio integrar y asimilar la existencia de un grupo como el de los Hemshin, con su peculiar historia, cultura y sobre todo practicantes de una religión, a la que ellos vivieron como la de sus opresores, y como bandera de opresión y exterminio bajo el régimen de los Jóvenes turcos. El hecho de que los Hemshin no hayan participado en dicho genocidio, y que también hayan sido víctimas ya sea por tener que ocultar su origen o porque han tenido algunos muertos durante el genocidio facilita los espacios de encuentro. No obstante queda todo por investigar acerca de cómo ha vivido este pueblo el nefasto periodo de 1915, hasta el vivir bajo un Estado que hasta hace escasos 10 años combatia cualquier derecho al disfrute en libertad de las propias culturas que componen Anatolia, en ese empeño irracional de querer cuadricular una realidad social rica y compleja en su diversidad, para amoldarla a los ideales de un nacionalismo chovinista, étnico con aspiraciones hegemonicas y como tal, excluyente.

 

ARTICULOS Y MATERIAL RECOMENDADO QUE HAN SERVIDO DE FUENTES A ESTE TRABAJO 

  • “A BRIEF HISTORY OF HAMSHIN”: http://www.peopleofar.com/2014/06/01/a-brief-history-of-hamshen/
  • “LA HISTORIA D ELOS ARMENIOS HEMSHIN” Klaus Lange Hazarianhttp://www.soyarmenio.com.ar/2014/12/la-historia-de-los-armenios-hamshen-por.html
  • “HEMSHIN” Armenipedia:http://www.armeniapedia.org/wiki/Hamshen
  • “QARABAN, EL ULTIMO DE LOS ARMENIOS”, Por Francisco Ortiz.  http://www.gurbrevista.com/2015/03/qaravan-el-ultimo-de-los-armenios/
  • “HEMSHIN PEOPLES” https://en.wikipedia.org/wiki/Hemshin_peoples
  • “ARMENIO” http://msur.es/armenio/

 

 

 

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MÚSICOS-ETNOGRAFOS Y PUEBLOS ORIGINARIOS DE ANATOLIA. EL PUEBLO LAZ.

Ricardo Georges Ibrahim

 

Introducción

La mejor vacuna contra el odio y los nacionalismos estrechos con pretensiones de ser los únicos con derechos a un territorio considerado como propio, es recordarles  la existencia, historia, cultura y derechos de los otros pueblos, normalmente autóctonos, que habitan desde hace milenios un territorio, que no es exclusivo, sino compartido, en el caso de las sociedades pluriculturales de Oriente Próximo.

Lo que hoy se llama República de Turquía, poniendo al país el nombre de una etnia, la   oficial, siempre fue un mosaico de decenas de pueblos, siendo los “recién llegados” para la escala de tiempo de la región, los que le dieron el nombre al país, junto con otros pueblos llegados del Este.

Cuando se habla de Turquía, que a mi juicio espero que algún día democratice su nombre y se llame República de Anatolia, en Occidente sólo se refleja la presencia de dos pueblos: losturcos y los kurdos, estos últimos por ser la minoría más numerosa, (casi 18 millones de personas) e irredentista con aspiraciones nacionales. Se suele recordar la existencia hasta hace un siglo de otro grupo autóctono, que son los armenios, y hoy ya desde hace unos 10 a 20 años se conoce y habla algo más acerca de la minoría siríaco/asiria, casi exterminada también durante la matanza de 1895 y en especial el genocidio de 1915, al igual que los griegos pónticos y de Tracia.

En cambio menos se sabe de los circasianos; de los tártaros llegados casi en masa tras las invasiones rusas del Khanato de Crimea; de los zazace, con su lengua particular  emparentada con el kurdo; de los gitanos (Rom); los armenios  musulmanes HEMSHIN y la población que nos ocupa, el pueblo LAZ (en plural los LAZES o LAZLAR), un pueblo que habita desde el año 3.000 a.C las costas del Mar Negro, tanto turcas como Georgianas. De hecho comparten raíces con el pueblo georgiano.

Ocurre que no todas las minorías tienen aspiraciones independentistas y muchas se en-cuentran en un estado de minorización, no tanto por matanzas, sino por asimilación como fue el caso de los LAZ. Por ello también es muy dificil precisar un número, aunque se estima que son  1.600.000, en su mayoría  en  Turquía, y luego en Georgia y Rusia.

Pero sólo entre 130.000 y 150.000 personas hablan su lengua, el lazca, por  lo cual  cual según  la UNESCO es uno de los idiomas en peligro de extinción.

1- El pueblo Laz

MAPAS: En el primer mapa puede verse el Sanjak (departamento) que se denominaba Lazistán durante el Imperio Otomano. En el segundo, la distribución aproximada de la población Laz en su región de referencia.Y el tercero muestra la región cultural del mar Negro donde habitaban Griegos Pónticos, Laz y armenios Hemshin, entre otros pueblos.

Se dice de los Laz que son gente con sentido del humor y de gran belleza física, lo que llevó a muchas de sus  mujeres al cruel destino de los harenes otomanos.  Ha sido  gente acostumbrada a vivir en sus montañas con casi total independencia.

Con sentido práctico, han sido cristianos ortodoxos bajo el Imperio Bizantino, y se convir-tieron al islam bien entrado el S. XVI, al igual que los armenios Hemshin, que habitan la misma región, para que no los molestaran y mantener su estilo de vida aislada. Hoy día en Georgia son Cristianos Ortodoxos Georgianos, mientras que en Turquía son musulmanes sunnitas.

Su fama de indomables les ha creado en Turquía el estereotipo de ser muy tercos y también a que se diga con con humor que “Sólo una mujer laz puede manejar a un hombre laz”.  

2- Cuando los músicos ofician de activistas y etnografos.

                       FOTO: 1.Kazim Koyunzu . 2. Sopho Khalvashi

En Turquía hay una amplia tradición de músicos  que estudian en conservatorios, pero re-corren los pueblos e  investigan las tradiciones populares, las recopilan y recrean con instrumentos tradicionales y arreglos modernos, pero utilizando la escala musical turco-árabe. Si tuviera que nombrar un país del mundo que destaca por la cantidad y calidad de sus músicos, no me equivocaría si pongo en primer  lugar a Turquía, país además donde encada ciudad hay maestros luthiers, que fabrican instrumentos musicales tradicionales y donde hay abundancia de personas  virtuosas en el uso de los mismos.

Luego de casi 80 años de prohibiciones de hablar y cantar en otras lenguas que no sea el turco, con los aires de democracia cuando comenzó el proceso de negociación para que Turquía pudiera entrar en la Unión Europea, comenzó a haber una aproximación y reivin-dicación de las otras lenguas autóctonas del Estado, y cada pueblo comenzó tibiamente a reivindicar su cultura dándola a conocer a través de la música. Inicialmente fueron los can- tantes kurdos: Ahmet Kaya, Mikhail Arslan, Aynur Dogan y muchos/as otros/as. También la árabe Zehra Sabah.  Luego le siguieron cantantes lazlar,  asirios,  armenios y muchos turcos que integran en su reperteorio canciones en todas las lenguas de los pueblos autóctonos de Anatolia. El más conocido Kardesh Türkuler, nombre que significa algo así como “hermanados por la música”, pero también Züleyha Ortak, o la popular Shewal Sam.

En el caso Lazlar, su música es muy particular, normalmente donde la voz juega un gran papel y que tendría sus orígenes en atiguos cantos de Iglesia.

Usan instrumentos típicos como la guda (gaita) , el kemance (instrumento de cuerdas similar al violín)  e instrumentos musicales compartidos con los pueblos de toda Anatolia, como  el zurna (oboe) y el doli (tambor) pudiéndo cantar mayormente y menos en Lazca.

En Turquía el cantante más famoso Laz, fue Kazim Koyunzu, quien murió tempranamente de cáncer en 2005 y quien fuera además de  gran músico, un activista por los derechos culturales del pueblo Laz.

En Georgia una activista  por los derechos del pueblo Laz, Sopho Khalashi, fue finalista en el Festival de Eurovisión de 2007.

3- La labor del músico-“etnógrafo”:

Hoy día un buen representante de la cultura Laz es Selçuk Balci.

Les dejo aquí un buen ejemplo de recopilación  de melodías populares que se transmiten degeneración en generación, mayormente  canciones de amor, melancólicas que hablan de  perdidas y desencuentros, de la propia tierra, o refleccionan, como en muchas canciones turcomanas, sobre aspectos de la vida y que en muchos casos son anónimas.

En este video pueden ver a Selçuk Balci acompañando a una campesina anciana, en su hogar, probablemente en la localidad de Rize.

En este segundo video ya vemos una producción más ambiciosa,  donde se muestra  el entorno donde desarrollan sus vidas los campesinos Laz, en sus bosques y montañas y en sus casas típicas de madera. Se recompone la melodía,  respetándola e incorporándole arreglos modernos, sin renunciar en nada al uso de ritmos e instrumentos tradicionales, y con participación de los pobladores, e introduciendosé otros instrumentos como violines.

Espero que les haya gustado y,  si es así, compartan,  de este modo  podemos también contribuir  a hermanar a las personas  y los pueblos de las distintas culturas que conviven, no siempre bien,  en una misma región, que por su historia y antigüedad tiene una riqueza humana y cultural irreductible a los chovinismos nacionalistas y religiosos.

 

 

 

LA MODERNIZACION IMPULSADA POR SULTANES OTOMANOS REFORMADORES EN EL S. XIX

Por Ricardo Georges Ibrahim

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Introducción:

Las retóricas nacionalistas instaladas en  Egipto, Levante, Mesopotamia y Anatolia, hegemónicas en la región desde el fin de la 1º Guerra Mundial, pasando por la creación de Estados Nación desde 1924 hasta los años 50, y vigente hasta fines de los 80, (donde en franca decadencia da lugar a la hegemonía social del pensamientos islamistas, aunque se mantengan ya sea bajo dictaduras militares o en el surgimiento de nacionalismos étnicos), ha puesto una cortina de hierro a las épocas de historia compartida, salvo quizá para demonizar determinados periodos y victimizarse, narrando la historia desde nuevos relatos donde el sujeto principal ha sido la “nación oprimida y liberada luego con la construcción del Estado Nación”.

Un relato mitificado de la propia historia donde los pueblos son el sujeto principal (no las clases sociales, ni bloques de conjuntos de pueblos), de buenos y malos, de blancos y negros, de puros e impuros.

En concreto el periodo del Imperio Otomano, que dió gran estabilidad a la región y donde en los primeros tiempos los niveles de desarrollo y de vida eran superiores a las de otras partes del mundo, incluida Europa, incluso en cuanto a respeto a la diversidad étnica y religiosa, aunque jerarquizada y basada en la desigualdad de derechos, fue denostado tanto por el emergente nacionalismo turco, que no lo consideraba “autenticamente turco, sino un Estado mestizo”, como por armenios, que lo juzgaron por el último período regido en realidad por los nacionalistas turcos, el régimen de los Jovenes Turcos, causantes del genocidio armenio, asirio y griego póntico,  como por los levantinos (sirios, libaneses, palestinos, jordanos actuales), mesopotámicos y luego egipcios, que, sin serlo y por una cuestión lingüística y religiosa, adhirieron a la doctrina  del nacionalismo árabe, (idealizando la época del Imperio árabe, y con una alta dosis de orientalismo y apoyo británico), construido en oposición a “los malos de la película”, que entonces  fueron “los turcos”.

En la Peninsula arábiga, hogar de los autenticos árabes, en cambio siguieron prevaleciendo las identidades religiosas premodernas en torno a “lo islamico”, que se cobraria su revancha en decadas siguientes hasta hoy.

Sin embargo la realidad es que si bien no todo fueron rosas, y en la memoria colectiva recordamos los últimos episodios, especialmente alrededor de la primera guerra mundial, de hambre, matanzas y genocidios, no se conoce mucho acerca de las reformas de algunos sultanes, anteriores a la primera guera mundial que hoy mismo en el contexto de la nueva hegemonía islamista, serían consideradas modernas.

Y se olvida muy fácil o no se toma conciencia que, los idearios nacionalistas tomados prestados de Europa central, fueron también causa de matanzas, genocidios y lo que eufemisticamente se dió en llamar “Politicas de intercambio de población”, en su afan etnicida de crear Estados Nacionales regidos por una etnia dirigente y con una única lengua. Muy grave, en un contexto de miles de años de vida, sociedad y geografía compartida entre múltiples pueblos. Es decir, el nacionalismo tambien mata y oprime. Al menos los nacionalismos puramente étnicos y no civico-democraticos  que pudieran haber intentado mantener o construir,   bajo premisas modernas, Estados pluriétnicos/ plurinacionales.

otra cuestión que hace a la modernidad: ¿La separación entre religión y Estado es algo que recien se discute ahora en el mundo musulman? Como veremos, no sólo se la discutió, sino que se la aplicó en un periodo concreto de tiempo y no tan lejano.

La necesidad de modernizar el Estado y la sociedad

¿Qué cambios comienzan a generarse entre las elites otomanas en relación al estanca-miento institucional, social, educativo, militar y tecnológico del Imperio, en relación a una Europa cada vez más fuerte,  y cuáles las respuestas políticas y el debate de la época para  introducir cambios?

Tras haber cultivado durante varios siglos el desprecio y la indiferencia hacia Europa, a la que consideraba atrasada e inferior, el Imperio Otomano descubrió a partir de sucesivas derrotas que algo había cambiado, que de pronto se hacía patente una avasalladora poten-cia militar y tecnológica en el campo europeo, y se ponen en marcha las primeras medidas para modernizar “desde arriba” al Imperio. Las aristocracias y elites comienzan a impor-tar primero la estética europea en sus nuevas mansiones, mobiliario y vestimenta, y se adopta el idioma francés como lengua diplomática y de cultura, sustituyendo al árabe y al persa. Y como el ámbito militar era el que más preocupaba, las primeras   medidas emprendidas por el Estado consisten en traer consejeros militares europeos como asesores entre los años 1770 a 1774.

Posteriormente, con la difusión no solo de las tecnologías europeas, sino de las ideas que trajeron las elites que pudieron tener acceso a educación extranjera y frente a demandas sociales crecientes por parte de sectores nacionales de los distintos pueblos que comienzana hacer propias las ideas de igualdad, fraternidad y libertad e incluso posteriormente comenzarían a utilizar la imprenta para publicaciones en sus propias lenguas (esto algo más tardíamente, hacia 1880), comienza un verdadero período de reformas estructurales  en tres fases, a las que se les da el nombre de Las Reformas del Nuevo Orden (Tanzimat).

El tiempo en el reinado del Sultan Califa Mahmoud II:

MahmoudII

Quizá el antecedente previo de que los tiempos habían cambiado y que un nuevo tipo de intelectuales y funcionarios del estado más profesionales y tecnócratas desplazarían a las instituciones y sectores tradicionalistas fue la eliminación del cuerpo de jenízaros por parte del Sultán Mahmud II en 1826. Este sultán también crea las primeras escuelas se-cundarias bajo control del Estado (laicas) y no religiosas.

Contratando especialistas europeos, inaugura las primeras escuelas de ingenieros, de medicina, cirugía, academia naval y academia militar. Y una innovación importante fueque por primera vez escuelas superiores estaban abiertas para cualquier súbdito otomano, sin distinción de raza o religión.  También creó una Oficina de Traducción, cuya función principal era formar a los futuros intérpretes llamados a transferir la sabiduría de Europa al imperio.  También se le debe a Mahmud II el cambio de indumentaria más a la europea,  pero creando un estilo propiamente otomano europeizado. Así en 1829 introduce el uso del“fez”, también conocido como “tarbush”, en sustitución del “turban” (turbante), y como elemento diferencial al sombrero europeo (1). Nace la época de los señores con grandes bigotes, indefectiblemente sin barba, con bastón y tarbush, que podemos apreciar en fotos antiguas del siglo XIX pero que también siguen marcando, con bigotes menos ostentosos, un estilo de estética masculina que perdura entre los turcos hasta hoy, en contraste con sus vecinos, que han adoptado en gran parte, expansión del islamismo salafí y wahabita mediante, barbas imitando lo que creen era el estilo de “los compañeros del profeta”.

La vida en la época del Sultan Califa Abd el Majid I:

Sultan_AbdelMejidI

A Mahmud II, le sucede en el trono el sultán Abd el Mayid I,  quien en 1839 promulga una primera disposición imperial con las primeras reformas de calado, llamadas Gülhane”. Asumen la forma de leyes que se presentaban como conformes con la sharía basadas en “la inviolabilidad de la vida, de la propiedad y del honor, y aplicables a todos los musulmanes y a todos los miembros del resto de las comunidades religiosas (millet)”. Se considera a este documento, aunque no se tratase de una Constitución, como el más antiguo documento constitucional elaborado por un país musulmán. Proponía entre otras cosas, limitar el poder arbitrario del sultán y su posibilidad de legislar en los ámbitos no concernidos por la sharía, es decir el nuevo derecho secular llamado “qanun” (del griego canon = ley) (2), palabra que seguimos utilizando en el árabe para referirnos a las leyes. En estas primeras  reformas las libertades individuales que se otorgan son mínimas y los judíos y cristianos no son reconocidos como iguales a los musulmanes, aunque sí en las siguientes.

En 1856 aparecen las segundas reformas, bajo presión de las potencias europeas y como resultado de la guerra de Crimea. Estas segundas reformas se conocen como “Islahat Fermani” y por primera vez en la historia de un Estado musulmán, al menos en papel, se garantizaba a todos los súbditos del Imperio una libertad total en la práctica de su reli-gión, se prohibía cualquier discriminación de índole religiosa, lingüística y étnica, y prometía el igual acceso  a los cargos públicos , la igualdad ante la justicia  y la reforma de los códigos penal y mercantil.

De ahora en más, todo súbdito del Estado, musulmán, cristiano o judío, se convertía en osmanlí (otomano)(4). Esto en sí es una profunda revolución, aunque legal, ya que hasta entonces la categoría de osmanlí u otomano, estaba reservada a una clase social aristocrá-tica que debía reunir ciertos requisitos: 1) profesar lealtad al sultán y a su Estado; 2) aceptar y practicar la religión musulmana y todo el sistema de pensamiento y acción  que eran parte integrante de ella,  3) conocer y practicar  el complicado sistema de costumbres, comportamiento y lenguaje llamado “edeb” y conocido en Europa como  “la manera otomana”. De lo contrario, se formaba parte de los “protegidos” o “rayas” (rebaño).

Siguiendo la voluntad del anterior Sultan, Mahmud II, la separación de la religión y el Estado estuvo muy clara en todos los nuevos códigos de leyes adoptados luego de 1856.

Se crea un Código Mercantil, a imitación del francés, y por primera vez, en el Código Penal adoptado en 1858 (tomando como modelo el código penal francés)  se aceptaba como válido el testimonio de un no musulmán contra un musulmán, lo que generó resistencias para quienes veían estas medidas de igualdad como “un agravio a la sharía”.

Se quitó del ámbito del derecho musulmán y de la jurisdicción del Sheij al islam, un código civil nuevo, llamado Meyelle, que se aplicó en nuevos tribunales seculares, bajo el control del Ministerio de Justicia.

Simultáneamente cobraban peso las escuelas del Estado, los liceos e institutos, abiertos a todos los súbditos y en los que se educaba en francés, perdiendo las madrasas musulma-nas el monopolio del que antes gozaban.

Según cita Zarcone, “La cuestión de la apostasía, por ejemplo, provocó apasionados debates.  Si bien, según el derecho musulmán, la conversión de un musulmán a otra religión estaba siempre castigada con la muerte, bajo la presión de los diplomáticos europeos, fue conmutada por el exilio. Por último, la igualdad entre musulmanes y no musulmanes era considerada por los ulemas una herejía. La disposición de 1856 fue para ellos “un día de llanto y duelo.(5)

El odio contra los dos últimos sultanes y contra las medidas de reforma fue subiendo considerablemente en los sectores religiosos y tradicionalistas y en 1859 ulemas y jeques sufíes de la orden Nakshbendiya, la más poderosa, conservadora y ortodoxa del islam sunni, confabularon en secreto con los militares y algunos intelectuales, para derrocar al sultán y poner fin a las reformas del tanzimat. Provocaron un levantamiento denominado Kuleli, que fue sangrientamente reprimido. También provocaron otra insurrección en el mismo periodo, cuando los ulemas, siguiendo al Mufti de La Meca, llegaron a declarar “daar-ul harb” (territorio de combate)  a la propia ciudad de Estambul, lo que  equivalía  a considerar a la capital del Imperio como “bajo el control de infieles y sometida a la yihad” (6).

Alejandra Álvarez Suárez respecto a la promulgación del Islahat Fermani en 1856, sostiene, intentando explicar el rechazo, tanto el que cabría esperar entre los musulmanes  como el más inesperado de los cristianos, citando a Bruce Masters “Chistians and Jews in  the Ottoman Arabic World” (2001. Pag 132):

“El problema era que, tanto musulmanes como no musulmanes, aún no estaban suficientemente  preparados para este cambio. Especialmente los primeros, que vieron impotentes como su universo tradicional, que había estado regido por unas reglas que creían inmutables en las cuales el islam  contaba con la supremacía religiosa, social y moral, se desmoronaba en beneficio de los infieles  y   en perjuicio de los propios privilegios. Los no musulmanes ahora prosperaban, tenían más y mejo- res oportunidades en la educación y la justicia; además mostraban públicamente sus ritos mientras presumían de sus privilegiadas relaciones con los europeos.” (7)

Por cierto, una explicación que no explica nada, más allá de reproducir los prejuicios de una población mayoritaria privilegiada por las leyes y el estado, pero además  generali- zándolos. Veamos la perspectiva de las “poblaciones cristianas ahora beneficiadas… por la  educación”. Las leyes no cambiaron mucho para las poblaciones cristianas en esta materia.

Es una verdad a medias. Al abrirse los nuevos colegios estatales a la totalidad de la pobla-ción, (beneficio que antes sólo tenían las aristocracias musulmanas), y dado que los pocos colegios públicos eran técnicos y se encontraban en las grandes ciudades, sólo podían beneficiarse de ellos en todo caso, las familias armenias, griegas, y eslavas de Estambul y   otras pocas levantinas, al igual que otros grupos hasta entonces excluidos.

La inmensa mayoría de cristianos, que eran aldeanos pobres y vivían en Mesopotamia, Levante y Anatolia Oriental, siguieron sin notar mejora alguna respecto al acceso a la edu-cación, a excepción de los que accedían a colegios que abrían las misiones católicas y pro-testantes por entonces. De hecho esta apertura de colegios es una de las causas principalespara que los ortodoxos de diferentes iglesias, en general más pobres, se convirtiesen al catolicismo dando lugar a las llamadas “Iglesias Uniatas”, es decir sismáticas unidas a Roma,  para poder enviar a sus hijos a dichos colegios.

La otra causa fue la “protección” que comenzó a dar Francia a los súbditos católicos del Imperio, como si fueran connacionales franceses. Pero de hecho esto no impidió ni el hambre, ni las matanzas ni los trabajos forzosos, los desplazamientos o las expropiacio-nes que continuaron, especialmente porque habia regiones que nominalmente estaban bajo jurisdicción del Estado, pero cuyo control era delegado a tribus, gobernadores y milicias, que tenían sus propios intereses. Ya sabemos que en las décadas siguientes, en la primera decada del siglo XX, se producirían hechos sistemáticos de limpieza étnica contra poblaciones cristianas.

Los cristianos prosperaron más”…pero hay que ver a qué cristianos, y no generalizar.  Los armenios y griegos que habitaban las grandes ciudades eran la clase intelectual del Impe-rio, sus médicos, sus hombres de letras, grandes funcionarios, maestros, joyeros, comer-ciantes… No varió mucho su situación con estas leyes. Los levantinos de Monte Líbano,  maronitas, pero también otros grupos, prosperaron porque desarrollaron al industria de  la seda en esa región y comenzaron a  exportar a Francia, vía Marsella, dado que esta  comunidad había establecido desde el siglo XVII fuertes lazos con Francia. No obstante  toda la población de esta región, pocas décadas más tarde se vieron sometidos a políticas  de hambre impuestas por el poder otomano, además de las matanzas cometidas entonces por drusos, con quienes compartían el país.

Nos queda la gran mayoría de poblaciones ortodoxas, sean griegas, pónticas o de las Igle-sias siriaco/asirias, que vivieron en las zonas más periféricas y desfavorecidas y su situa-ción económica no sólo no mejoró, sino que se agravó porque al aumento de impuestos y tributos, aumento de la hostilidad de las poblaciones musulmanas, malas cosechas y hambre, que generaba incursiones de tribus kurdas a sus poblados desde 1833.

Los cristianos en general, a partir de 1856 debían entregar a sus hombres jóvenes para hacer el servicio militar obligatorio, del que antes estaban excentos.  Y esta causa es la principal causa que dan los hoy día sirios, libaneses, palestinos y mesopotamicos, que   emigraron a América Latina y del norte como pioneros, antes que los colectivos musulma-nes y desde 1860 (coincidiendo con la nueva ley), porque sostenían que eran enviados a las primeras líneas de combate en los distintos frentes abiertos, con lo cual sabían que no regresarían vivos.

Entre las poblaciones campesinas más pobres, significó que muchas mujeres con ancianos y niños abandonaran las tierras porque no podían trabajarlas y emigraran a las periferias de algunas ciudades importantes, especialmente en Levante y luego de allí, una parte emigrara también a America.

Pero todavía no habían llegado los tiempos tan duros del hambre y la Primera Guerra Mundial, ni de las políticas de hambruna implementads en levante contra las poblaciones cristianas, o de abierta  limpieza étnica en Anatolia y mesopotamia.

Esos episodios llegarían con el ascenso del régimen de los Jóvenes Turcos, y de los sultanes marionetas Abdel Hamid II y Mehmet VI.

CITAS Y REFERENCIAS:

  1. Ver VON GRUNEBAUN, G.E. “El Islam II desde la caída de Constantinopla hasta nuestros días”. El Imperio otomano y la Turquía Moderna. Restablecimiento y reforma.   Págs. 96  a  102. Siglo XXI Editores Madrid, 1996. Primera edición en alemán en 1971.
  2. VON GRUNEBAUN, G.E. Obra citada. Pág. 107.
  3. Ver al respecto el trabajo de THIERRY ZARCONE, “El Islam en la Turquía actual”.  Biblioteca del Islam Contemporáneo Nº 28. Barcelona, España, 2005.
  4. Ver ZARCONI, Thierry.Ob. Cit. Capítulo 3 “Las luces” otomanas: un liberalismo  musulmán en los siglos XIX y XX.
  5. ZARCONI, Thierry.  Ob cit. Cap. 3 pag. 79
  6. Ver ZARCONI, Thierry, Ob y cap. citados.
  7. ALVAREZ SUAREZ, Alejandra “Comunidades No Musulmanas en un entorno Musulmán. La pervivencia del modelo otomano en la actual Siria. Capítulo 3, página 109 y 110