ELIF SHAFAK Y SU “ARQUITECTO DEL UNIVERSO”

Entretierras

Elif Shafak. Foto tomada del blog http://www.elifsafak.us/en/ La escritora Elif Shafak. Foto tomada del blog http://www.elifsafak.us/en/

Elif Shafak es una escritora turca contemporánea, nacida en Estrasburgo en 1971, siendo hija de una diplomática turca. Ha vivido y estudiado en Madrid, y recientemente publicó su último libro, “El arquitecto del universo”. Ver: http://www.abc.es/cultura/libros/20150409/abci-entrevista-escritora-turca-elif-201504081911.html

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EL PUEBLO HEMSHIN, ARMENIOS MAYORMENTE MUSULMANES

* Ricardo Georges Ibrahim

 

1- INTRODUCCIÓN:

Las relaciones humanas entre pueblos a lo largo de la historia tienen episodios que suenan sorprendentes cuando juzgamos la historia a la luz de algún hecho histórico contemporáneo, y proyectamos al pasado  lejano relaciones conflictivas del presente o del pasado reciente. Las identidades nacionales o religiosas suelen tener una carga de ideología que tiñen la visión de la historia. y la existencia  del pueblo Hemshin, de origen armenio, pero que  a lo largo de los siglos desarrolló una cultura propia, es muy interesante para repensar dónde se encuentran los límites de un pueblo/nación o una etnia. Y qué pasa cuando un grupo humano tiene el mismo origen, lengua y cultura, pero diferente religión, habita en otro sitio  y desarrolló una historia propia al margen del colectivo principal del que se desgajó. En el caso de los armenios, tanto los cristianos, que son la inmensa mayoría del pueblo armenio, como los musulmanes Hemshin, que comenzaron a adoptar el islam en el siglo XV, y vivir en otros territorios entre los Laz y los griegos pónticos, han sido víctimas del nacionalismo radical turco desde la primera década del siglo XX. Los primeros, porque como cristianos se consideraron inasimilables, por lo cual para los objetivos de crear un Estado Nacional puramente turco y homogeneo, “la solución” del régimen de los “jóvenes Turcos” fue el recurrir a la limpieza étnica de armenios y otros cristianos en el Este de Anatolia y Alta Mesopotamia. Es decir, la muerte y el destierro.

El pueblo Hemshin, que apenas tiene hoy  200.000 personas,  no padeció directamente  el episodio del genocidio, pero sí fue víctima de las políticas asimilacionistas del nacionalsimo turco para borrar su identidad, al igual que toda la población  del borde del Mar Negro, de origen Griego Pontico (cuya parte cristiana fue exterminada y expulsados los sobrevivientes), aunque la mayoria de las gentes de la costa del Mar Negro que en desde siglos anteriores se convertieron al islam, siguen allí pero con su identidad cercenada.  Y junto a los Laz, que también vivieron las políticas de turquización y “olvido” programado de sus origenes, siguiendo la escuela francesa de Renan, de que para construir una Nación, habia que ejercer cierta violencia simbólica y física, para olvidar origenes previos y crear un Estado Nación centralizado, donde una etnia ejerza el poder de unificación y asimilación a ella de las periféricas.

En medio de este escenario, en el caso de los Hemshin, hay que agregar la armenofobia generada desde el estado desde principios del siglo XX que los llevaron a  esconder sus orígenes.

Pero debo decir que las relaciones turco-armenias  de ninguna manera pueden juzgarse sobre la historia reciente del genocidio de 1915. Muy por el contrario han sido pueblos aliados y con relaciones privilegiadas durante toda la historia anterior.

2- ALGUNOS COMENTARIOS GENERALES SOBRE LAS RELACIONES TURCO-ARMENIAS

Fotos: A la izquierda, el arquitecto (mimar bashi) más importante del Imperio Otomano clásico (S. XV/XVI) Sinan Bey. Un armenio converso. Centro: un armenio del Estado Otomano en el s. XIX. Derecha: el Sultán Abdel Hamid II (S. XIX/XX) de madre armenia. A pesar de ello bajo su gobierno, y tras suspender la constitución y parlamento, creó las milicias Hamidiyes, a imitación de la caballería cosaca, reclutando sus miembros entre tribus kurdas y fomentó las matanzas de armenios en Diyarbakir y otras regiones de Anatolia Oriental.

Muchas personas creen a día de hoy que las tribus turcomanas llegaron a  Oriente Medio, como invasoras, como una segunda oleada de pueblos turanios, despues de los mongoles, grupo étnico de la misma macrofamilia. Las lecturas nacionalistas surgidas al calor del biologismo de fines del S. XIX , más allá de sus estrecheces mentales chovinistas compartidas luego por todos los nacionalismos de la región, creían ingenuamente que por ser de un mismo grupo de pueblos, las relaciones entre ellos necesariamente eran de hermandad y hasta  se aspiraba a la unidad con todos los grupos turquicos emparentados y la familia ampliada turania. Este pensamiento que no resistió la realidad, y que no deja de ser un pensamiento tribal modernizado, también ha sido común en los nacionalismos  o pannacionalismos germánicos, eslavos y arabe. En el caso de los nacionalistas turcos los  llevó  a sentirse por  emparentados, hermanados con magyares y fineses, al Oeste, y con los grupos mongoles y turquicos  de Asia Central, más que con los grupos étnicos y pueblos con los que han vivido codo a codo, bajo un mismo Estado y construyendo cierta cultura común  y modo de vida compartido. También, a los nacionalistas armenios, árabes y otros, les resulta cómodo meter en el mismo pack a turcos y mongoles como si fueran lo mismo o hubieran actuado igual sin investigar demasiado y simplemente por el peso en el Siglo XIX de las miradas racialistas.

Lo cierto es que los pueblos turcos, a lo largo de la ruta de la seda, tuvieron  muchas relaciones culturales y economicas con los pueblos de Oriente Medio, desde antes de la conquista árabe. Cabe decir que misioneros  nestorianos y también maniqueos, de habla aramea, procedentes de Mesopotamia, erigieron templos, centros y tuvieron gran cantidad de adherentes entre los pueblos turquicos y mongoles, donde hubo muchos conversos al cristianismo y al maniqueismo. No obstante la mayoria de las tribus turcas mantuvieron una cosmovisión propia y muy interesante, con muchos componentes animistas e igualitaristas llamada Tangrismo, ya que adoraban a un ser espiritual celestial llamado Tanri o tangri, hasta que mayormente y a lo largo de los siglos fueron islamizados. Aun hoy turcomanos alevís, en algunos casos, siguen llamando Tangri a Dios y no Allah, y han mezclado elementos de su propia tradición cultural al islam.

Volviendo al tema que nos ocupa, cabe decir que los pueblos turquicos iniciaron su marcha hacia el Oeste, empujados y huyendo de los mongoles, y no como avanzadilla suya o en relación de aliados con ellos. Y si bien, durante siglos anteriores habia habido contactos, y en  ciudades de los Estados califales islamicos, que eran cosmopolitas, hubo presencia de turcomanos, con sus barrios, como sucedía con otras etnias, también es cierto que fueron reclutados en los ejercitos arabes en epoca abbasí, junto con los persas jurasaníes, para asegurar las fronteras del Imperio. Sin embargo,   es entre los siglos XI y XIII que llegan y se refugian en Anatolia y crean principados y sultanatos vasallos, algunos tan interesantes como el Sultanato de Rum, con la ciudd de Konya como capital y donde desarrollan doctrinas místicas y se da cobijo a ordenes sufies, como la orden de Yalal Eddin Rumi, algo que será parte importante del islam turco durante muchos siglos.  Pero no son solo los turcos los que son empujados hacia el Oeste por los mongoles, que realmente asolaron a pueblos y ciudades. Tambien lo serán los kurdos, desde su tierra de origen en Iran Occidental, hacia Mesopotamia y Anatolia, los asirios, que se ven obligados en gran parte a emigrar al norte de Mesopotamia cuando la destrucción de Bagdad y de otras ciudades (entre ellas Harran), y los armenios quienes, tras la destrucción de su capital Ani, emigran en parte a o oeste junto con poblaciones turcomanas, en lo que se conoce como Cilicia, fuera del territorio armenio, en Anatolia occidental. Este será el origen de  los armenios occidentales, que habitaron  las grandes ciudades de Anatolia y las zonas montañosas de Marash y tambien Antep.

En el Siglo XV, cuando la tribu turca al mando de Osman, toma Bizancio, a la que durante dos siglos rodearon los turcos con sus pequeños principados, dando nacimiento al Imperio Otomano, se encuentran con el desafio de administrar un Estado Multicultural y para administrarlo perfeccionan el sistema árabe de los millet, a los que dotan de responsabilidades y autonomía, en un marco juridico de sistemas de comunidades único, que marcó 500 años de convivencia y estabilidad aunque no de igualdad. Estas comunidades o “naciones”, Millet, eran puramente religiosas, aunque en el caso cristiano tuvierna un componente étnico. Habia un Millet musulman sunni, que era el mismo apra todas las etnias musulmanas, un millet judío y dos millet cristianos: al anterior grupo y etnia dominante griega, los sultanes otomanos le pusieron un contrapoder en igualdad de condiciones, Armenio. Y así durante siglos se cimentó una alianza entre turcos ahora otomanos y armenios, que dieron a la clase otomana sus cuadros intelectuales, arquitectos y funcionarios que trabajaban para el Estado. Prominentes familias armenias conversas al islam formaron parte de la clase dominante otomana y no fueron pocos los sultanes hijos de madres armenias y circasianas. El Millet armenio, llegó a administrar los asuntos de las comunidades siriaco/asirias ortodoxas, a las que nunca el Estado otomano reconocío autogobierno. Incluso cuando en el siglo XVIII se creó por decreto del sultán (Firman) un Millet católico, su milletbashi (jefe del Millet/de la comunidad) fue también un armenio. De hecho, hasta el advenimiento de los movimientos nacionalistas a fines del siglo XIX que culminarían con el genocidio armenio, los sultanes otomanos cuando se referían en documentos a los armenios, debían acompañarlos con el título de honor de “la nación leal”. Es decir, que en el Estado muticultural otomano, los armenios fueron estrechos aliados de los sultanes y parte d ela clase dirigente. Esto se rompería con el advenimiento de los movimientos nacionalistas en toda la región, en especial entre los movimientos nacionalistas turco y armenio, en el siglo XIX y XX. Son cosas, datos, hechos históricos, que no suelen mencionarse e incluso desconocidos por gran parte de armenios y turcos actuales.

Con esto finalizo esta introducción necesaria sobre las relaciones turco-armenias para centrarnos en la particularidad de los hemshin.

3- BREVE HISTORIA DEL PUEBLO HEMSHIN

MAPAS: Lugar de asentamiento de la comunidad Hemshin en pueblos en torno a Rize.

El caso de los Hemshin es diferente y su historia y diferenciación del resto del pueblo armenio, arranca siglos antes. En el Siglo VIII, huyendo de la conquista árabe de la región entre van y Urmiya, la región de Ardaz,  en el Centro-Este de Anatolia, hacia las tierras del Imperio Bizantino. Cruzan la frontera 12.000 personas con sus soldados, sacerdotes y el príncipe Hamam, y se establecen en la zona montañosa que borde el Mar Negro, en el Noreste de Anatolia, reconstruyendo la ciudad de Tambur. Pero no llegan a una tierra despobalda sino al país del pueblo Laz y de los griegos pónticos. Griegos Ponticos, Laz y Hemshin, serán los tres pueblos que vivirán en la rivera sur del mar Negro y en parte se mestizarán, o crearán dentro de su diversidad, una cultura muy parecida por su folklore, ademas de que las lenguas irán evolucionando incorporando vocabulario de los vecinos. En el caso de los Hemshin, su lengua es un dialecto armenio del siglo VIII, es decir, antiguo o arcaico, pero tienen tambien mucho vocabulario turco y Laz.

Hasta el siglo XIV la comunidad Hemshin fue enteramente cristiana Armenia Apostólica, y parece que a partir de inicios del siglo XV, la población comenzó a convertirse gradualmente al islam sunnita, antes incluso de que la zona fuera ocupada  por los otomanos. Pero esta conversión se aceleró en el siglo XVI.  No obstante continuó habiendo cristianos hasta el genocidio de 1915, que fueron mayormente expulsados a Abjasia, Georgia y Krosnodar, bajo Rusia entonces, donde viven hasta hoy  pequeñas comunidades.

Algunos pueblos hemsbhin hablan hoy sólo turco, mientras otros hablan Hemshince. Sus pueblos viven del cultivo del maíz, té, pequeña ganaderia, pesca y apicultura. Pero cabe destacar que la mayoría de los Hemshin ha emigrado a las grandes ciudades,s ea de la costa del Mar Negro como Trebisonda, o hacia Ankara y Estambul. Serían hoy 200.000 personas pero sólo 15. 000 vivirían actualmente en los pueblos de Rize.

FOTOS: Izquierda, mezquita en pueblo Hemshin. Derecha, detalle de mihrab de la mezquita.

Hay articulos que narran la historia de los hemshin, que citaré al final de este trabajo para que quienes lo desean puedan profundizar en ella y acceder directamente a los mismos.

4- MUSICOS Y CINEASTAS ACTIVISTAS POR EL DERECHO A LA IDENTIDAD

FOTOS: Izquierda, el documentalista Özcan Alper. A la derecha, el cantante Gökhan Birben

La ideología nacionalista turca, ha hecho que muchos hemshin oculten su identidad, ya que decir armenios en determinados ambientes es considerado insultante. De hecho, los propios Laz, que son de origen georgiano conversos al islam pero que han asumido en gran aprte una identidad turca, solían usar el calificativo de “armenios”, para descalificarlos, lo que demuestra el ambiente de armenifobia presente durante décadas en Turquía hasta hace una década. De hecho con este tema ocurrió un episodio que tuvo como protagonista a Erdogan durante las eleciones turcas de 2015. Erdogan es de Rize, y de origen Laz, pero no asumido. Como en esa zona viven Laz y Hemshin, algun politico lo llamó Georgiano (por Laz), a lo que Erdogan lo empeoró más aun diciendo que “me han llamado cosas peores, incluso armenio”.

Hoy día si hablan con gente proveniente de la costa del Mar Negro, se referirá a sí misma como “procedo del Mar Negro”, pero no dirá que es Laz o Hemshin, salvo que sea nacionalista o tenga conciencia de activista social. Si uno continua preguntándo, si es Laz o Hemshin, responderá, como me ha pasado a mi en varias ocasiones, que “probablemente de origen, pero no lo sé“. Es decir que sigue sendo un estigma ser minoria étnica en un pais que se jacta de ser una nación pretendidamente homogénea. Y lo triste es que por las politicas educativas y culturales la mayoría de la gente está aculturada, por políticas asimilacionistas y son una minoría quienes conservan el uso de sus lenguas autóctonas, en verdadero riesgo de desaparición.

De hecho, les sucedió lo mismo que a otras minorías. Supuestas teorías y afirmaciones  “cientificas”, facilmente refutables, pero oficiales,  como la expuesta por Fahrettin Kirzioglu,  afirmaban que el origen de los hemshin es turco, y que fueron armenizados.

Nada nuevo bajo el sol. Recuerdo el caso de la minoría árabe de Harran, probablemente de la tribu árabe Tayy, que decía que procedía de turcomanos de Iraq. O el caso de afirmaciones peregrinas que uno quizá pueda aun oir,  porque salen de manuales escolares de los años 40/50, concebidos por todos los nacionalismos como fuente de adoctrinamiento privilegiado, donde se enseñaba el origen turco de los surianis (asirios/siriacos), porque los sumerios, que fueron la etnia sobre la que se edificó la cultura mesopotámica,  según el nacionalismo turco “tenía un origen prototurco“. Entonces los siriaco/asirios seriamos así turcos semitizados: Felizmente estas cosas quedan como resabio del pasado, pero han dejado huellas profundas, que afloran.

Un caso polémico fue el del realizador  Özcan Alper, quien hizo la primera pelicula enteramente en homshetsi, “Momi” (abuela), en el año 2000. Como resultado, Alper fue acusado en el Tribunal de Seguridad del Estado de “Producir material destinado a destruir la unidad del Estado, en virtud del artículo 8 de la Ley Antiterrorista”.Esta ley fue derogada en 2003, y el juicio no siguió adelante.

Documental “Momi”, de Özcan Alper. 

En el año 2005 fue editado el primer albun musical enteramente en homshetsi de canciones populares anónimas. Este es parte del mismo:

Ahora son varios los cantantes y grupos que reivindican la musica Hemshin y cantan en turco y en homshetsi. Entre los cantantes, Gökhan Birben.

Entre los grupos modernos, uno de los más destacados es “Marsis“, quienes en su repertorio interpretan tanto canciones del pueblo Hemshin como Laz, fusionando ritmos y temas populares con Rock.

Desde el año 2005, hay un despertar y un interés tanto por parte de las corrientes principales del pueblo armenio, como por parte de los Hemshin de Turquía y los que viven en la Federación Rusa y Georgia, de establecer contactos y puentes. Es todo un desafío para el nacionalismo armenio integrar y asimilar la existencia de un grupo como el de los Hemshin, con su peculiar historia, cultura y sobre todo practicantes de una religión, a la que ellos vivieron como la de sus opresores, y como bandera de opresión y exterminio bajo el régimen de los Jóvenes turcos. El hecho de que los Hemshin no hayan participado en dicho genocidio, y que también hayan sido víctimas ya sea por tener que ocultar su origen o porque han tenido algunos muertos durante el genocidio facilita los espacios de encuentro. No obstante queda todo por investigar acerca de cómo ha vivido este pueblo el nefasto periodo de 1915, hasta el vivir bajo un Estado que hasta hace escasos 10 años combatia cualquier derecho al disfrute en libertad de las propias culturas que componen Anatolia, en ese empeño irracional de querer cuadricular una realidad social rica y compleja en su diversidad, para amoldarla a los ideales de un nacionalismo chovinista, étnico con aspiraciones hegemonicas y como tal, excluyente.

 

ARTICULOS Y MATERIAL RECOMENDADO QUE HAN SERVIDO DE FUENTES A ESTE TRABAJO 

  • “A BRIEF HISTORY OF HAMSHIN”: http://www.peopleofar.com/2014/06/01/a-brief-history-of-hamshen/
  • “LA HISTORIA D ELOS ARMENIOS HEMSHIN” Klaus Lange Hazarianhttp://www.soyarmenio.com.ar/2014/12/la-historia-de-los-armenios-hamshen-por.html
  • “HEMSHIN” Armenipedia:http://www.armeniapedia.org/wiki/Hamshen
  • “QARABAN, EL ULTIMO DE LOS ARMENIOS”, Por Francisco Ortiz.  http://www.gurbrevista.com/2015/03/qaravan-el-ultimo-de-los-armenios/
  • “HEMSHIN PEOPLES” https://en.wikipedia.org/wiki/Hemshin_peoples
  • “ARMENIO” http://msur.es/armenio/

 

 

 

LUCIANO DE SAMOSATA, UN PENSADOR SIRIANO/ASIRIO DEL SIGLO II QUE PROBABLEMENTE NO CONOCIAS

Ricardo Georges Ibrahim

Luciano_de_samosata

 

Humorista, escritor,  cínico y esceptico,  librepensador antidogmático, este asirio/siríaco   fue también  el primer autor de relato fantástico y ciencia ficción, que describió la luna habitada por unos peculiares seres a los que llamó selenitas, mucho antes que Julio Verne.

Introducción:

Por el peso del pensamiento religioso conservador de Oriente Próximo, musulmán y cristiano, tendemos a ver la historia de la región levantina/mesopotamica o “Gran Siria”, como cuna de ls tres religiones monoteistas y que, la historia anterior  al islam, fue  de una placides y homogeneidad dominada por monjes ascetas cristianos  discusiones teológicas. La llegada del islam que en cierta forma “tapó o cubrió”  la historia autoctona, para borrarla o considerarla solo importante en tanto precursora de “la verdadera historia, “la importante”, es decir “la árabe islamica”, a partir del siglo VII (corrientes nacionalistas árabe e islamistas, dos caras de la misma moneda), encuentra su correspondencia en el relato de las minorias étnicas cristianas, siriaco asirias y levantinas que aún luchan por mantener vivos ciertos aspectos de su cultura, especialmente la lengua, pero también encaya en un sobrepeso del factor religioso, que les ha impedido avanzar más allá de sus narices de nacionalismo religioso con unos límites estrechos entre fieles de confesiones critianas. En este rlato, antes del islam hubo un dominio del pensamiento cristiano y todo se reduce a santos, monjes y ascetas. Pero,la realidad es mucho más compleja que esa y la memoria es selectiva, especialmente en función de los distintos poderes que se erigieron en cada momento.

¿Quién fue Luciano de Samosata?

La figura de Luciano de Samosata, un siriano/asirio-caldeo, nacido en la orilla derecha del río Eufrates, en lo que hoy es la provincia turca de Adiyaman, en la  localidad de Samsat, es importante rescatarla del olvido para integrar en la historiografía otros perfiles culturales y de pensamiento, lejanos de los conservadores y dominantes esquemas de musulmanes y cristianos. La antigua  Samosata hoy está bajo las aguas de la represa de Ataturk, tan alejada  de nuestra memoria  colectiva como el personaje que nos ocupa.

“Odio a los impostores, pícaros, embusteros y soberbios; y a toda la raza de los malvados, que son muchísimos, como sabes… Pero conozco también perfectamente el arte contrario a éste, o sea el que tiene por principio el amor: amo la verdad, la belleza, la sencillez y cuanto merece ser amado. Sin embargo, para muy pocos debo ejercer tal arte, en tanto que para muchos debo ejercer el opuesto; y así, corro el riesgo de ir olvidando uno por falta de ejercicio y de conocer demasiado el otro.  Luciano de Samosata, hablando de sí mismo en El pescador o los resucitados

Luciano, nació en el año 125 dC. en pleno dominio del Imperio Romano, en una familia modesta de lengua y cultura siríaca/asiria de lo que sería Alta Mesopotamia. Inicialmente escultor, oficio heredado de su familia, recorrió Asia Menor dando conferencias y viviendo de ello, con un estilo satirico y escéptico. Se radicó 20 años en Antioquía, donde ejerció de abogado, consolidó su dominio del griego, y comenzó a utilizar esta lengua como lengua escrita. La lengua de la cultura en ese momento en todo el Imperio Romano Oriental desde el Norte de Africa hasta Persia, fue el griego, pero en cada pais se desarrollaron culturas mestizas helenisticas, donde se fundía la histporia antigua del pais con la estetica, valores y formas de pensamiento  expresadas en esa lengua.

Vivió un tiempo en Atenas, y pasó cortos periodos de su vida en Roma,  Efeso y  Corinto, paro finalmente radicarse en Alejandría (Egipto) como funcionario romano, donde se supone que murió en el año 180 d.C.

“Llegado a su madurez artística y tomando como referente las sátiras de Menipo, creó un nuevo género literario, los diálogos satíricos, fundiendo los elementos caricaturescos de la comedia con el diálogo a la manera platónica. Sus escritos descuellan por el estilo chispeante, el ingenio mordaz, el refinado humorismo y la sofisticada, y a menudo amarga, crítica de la hipocresía de la vida intelectual de su tiempo. Pertenecen a esa época sus dos obras más conocidas, Diálogos de los dioses y Diálogos de los muertos, cuya demoledora ironía se apoyaba en el empleo de un griego ático de gran pureza. La primera de ellas era una parodia de la mitología helénica, en tanto que la segunda mostraba la vanidad de las glorias humanas por medio de conversaciones entre vivos que adoptaban el punto de vista de los muertos”.

“La obra de este escritor constituye una de las fuentes principales de la literatura satírica europea; fue uno de los autores preferidos por el Renacimiento y el siglo XVIII, y maestros del género como François Rabelais y Jonathan Swift manifestaron profunda admiración por su genio”.

   Párrafo de Biografías y Vidas. Luciano de Samosata.

Su obra literaria

Se le atribuye la primera obra de ciencia ficción jamás escrita, llamada “Historia Verdadera” compuesta por tres libros de los cuales sólo los dos primeros sobreviven. Haciendo uso de la sátira, comienza reconociendo en la primera parte del libro, que ha mentido y que no ha visitado los lugares descritos, exagerando los mismos como forma de burlarse de los narradores de fábulas.

«Escribo, por tanto, sobre cosas que jamás vi, traté o aprendí de otros, que no existen en absoluto ni por principio pueden existir»

En su historia, que nos recuerda en parte los viajes fantásticos de Ulises o de Simbad el Marino, nos lleva a islas donde corren rios de vino, y a vientos y chorros de agua, que lo llevan al narrador y su tripulación a la luna, donde habitan los selenitas, extraños seres donde los niños nacen de los hombres, y concretamente de sus pantorrillas, y donde tejen metales y vidrio para hacer sus vestidos.

Aqui podemos disfrutar en español de un resumen de las dos de las tres  partes que se conservaron  de su  “Historia verdadera”

Otras de sus obras, en las que desacredita todo tipo de creencia filosófica y religiosa, no sólo las religiones paganas, sino también el cristianismo que entonces cobraba pujanza son “La asamblea de los dioses”, “El parásito y Anacarsis” y “Alejandro, el falso profeta”.

La asamblea de los dioses, El parásito y Anacarsis), en los que se desacredita todo tipo de creencia filosófica y religiosa (entre estas últimas, figura no sólo la religión pagana, sino también la cristiana, que cada vez tomaba más pujanza).

En todas sus obras se propone luchar contra la credulidad, ya que dice que “El mundo está repleto de charlatanes y embaucadores, prestándose las personas a ser engañadas de contínuo”.

Finalmente decir que fue conocido por el propio Federico Engels, y que por la temática y forma de pensar de Luciano, lo llamó “El Voltaire del mundo antiguo”.

Concer nuestro propio pasado, y no sólo una parte selectiva en función de ideologías nacionalistas o religiosas, nos permite ampliar horizontes y  reconocer que nuestro patrimonio cultural es mucho más amplio y diverso que las estrecheces que a tiempos de hoy pretenden imponernos, desde una suerte de colonización conservadora del pensamiento. Por ejemplo, considerar el islam como un punto de llegada, culminación del más importante momento de nuestra historia, y minusvalorar toda la historia anterior considerada, a lo sumo, como preparatoria para la islamización y arabización.

Por ello, conocer nuestro pasado no árabe ni islámico e integrarlo a nuestra memoria histórica colectiva,  como pueblo, es aprender a ver la totalidad de un proceso de humanización y curlturización del que hemos somos parte,  en un proceso continuo.  No vernos sólo como herederos de quienes construyeron la historia a partir de periodos seleccionados ideológicamente en el tiempo. El pasado es importante, no para idealizarlo, y querer reproducirlo como modelo de sociedad y cultura en forma imitativa. Eso se lo dejamos a la forma de pensamiento religiosa-conservadora y nacionalista árabe. Un callejon sin salida con dos carriles construidas politicamente en el último siglo en la región, donde estamos bloqueados. Es poder reconocer/nos en otras tradiciones de pensamiento abierto y también antidogmático, que también rompe los estereotipos de “semitas = gente religiosa incapaz de innovar y que llega a determinado estadio cultural y se detiene” (pensmiento antisemita/orientalista, de Renan y otros europeos del siglo XIX).

Recuperar la integridad de nuestra historia  significa mirar el pasado para buscar fórmulas y proyectos nuevos para mejorar la vida en el presente y el futuro, caminos abiertos y dinámicos y no esclerozados en dogmas.

Por algo los fanáticos han intentado siempre borrar toda historia anterior a sí mismos, provocando una amnesia colectiva y poder sembrar odio e ignorancia en los cerebros como campos arrasados. Lo que han hecho DAESH y otros grupos integristas dinamitando monumentos arqueologicos e historicos, es en el plano material, la consecuencia de décadas de dinamitar la memoria historica de un pueblo anterior al islam y anterior al cristianismo.

Samosata

Fuentes y más información:

  • Biografías y vidas: Luciano de Samosata.  http://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/luciano_de_samosata.htm
  • “Historia Verdadera de Luciano”. Ateistas de Puerto Rico.  http://ateistaspr.org/historia-verdadera-de-luciano/
  • El sorprendente viaje a la Luna de Luciano de Samosata en el siglo II d.C. de Ricardo Ivan Paredes. http://www.pliegosuelto.com/?p=942
  • “La obra de Luciano Samosatense, orador y filosofo excelente. Manuscrito 55 de la Biblioteca Menendez y Pelayo”. http://eprints.ucm.es/10598/1/T31864.pdf

 

 

 

 

 

 

 

MÚSICOS-ETNOGRAFOS Y PUEBLOS ORIGINARIOS DE ANATOLIA. EL PUEBLO LAZ.

Ricardo Georges Ibrahim

 

Introducción

La mejor vacuna contra el odio y los nacionalismos estrechos con pretensiones de ser los únicos con derechos a un territorio considerado como propio, es recordarles  la existencia, historia, cultura y derechos de los otros pueblos, normalmente autóctonos, que habitan desde hace milenios un territorio, que no es exclusivo, sino compartido, en el caso de las sociedades pluriculturales de Oriente Próximo.

Lo que hoy se llama República de Turquía, poniendo al país el nombre de una etnia, la   oficial, siempre fue un mosaico de decenas de pueblos, siendo los “recién llegados” para la escala de tiempo de la región, los que le dieron el nombre al país, junto con otros pueblos llegados del Este.

Cuando se habla de Turquía, que a mi juicio espero que algún día democratice su nombre y se llame República de Anatolia, en Occidente sólo se refleja la presencia de dos pueblos: losturcos y los kurdos, estos últimos por ser la minoría más numerosa, (casi 18 millones de personas) e irredentista con aspiraciones nacionales. Se suele recordar la existencia hasta hace un siglo de otro grupo autóctono, que son los armenios, y hoy ya desde hace unos 10 a 20 años se conoce y habla algo más acerca de la minoría siríaco/asiria, casi exterminada también durante la matanza de 1895 y en especial el genocidio de 1915, al igual que los griegos pónticos y de Tracia.

En cambio menos se sabe de los circasianos; de los tártaros llegados casi en masa tras las invasiones rusas del Khanato de Crimea; de los zazace, con su lengua particular  emparentada con el kurdo; de los gitanos (Rom); los armenios  musulmanes HEMSHIN y la población que nos ocupa, el pueblo LAZ (en plural los LAZES o LAZLAR), un pueblo que habita desde el año 3.000 a.C las costas del Mar Negro, tanto turcas como Georgianas. De hecho comparten raíces con el pueblo georgiano.

Ocurre que no todas las minorías tienen aspiraciones independentistas y muchas se en-cuentran en un estado de minorización, no tanto por matanzas, sino por asimilación como fue el caso de los LAZ. Por ello también es muy dificil precisar un número, aunque se estima que son  1.600.000, en su mayoría  en  Turquía, y luego en Georgia y Rusia.

Pero sólo entre 130.000 y 150.000 personas hablan su lengua, el lazca, por  lo cual  cual según  la UNESCO es uno de los idiomas en peligro de extinción.

1- El pueblo Laz

MAPAS: En el primer mapa puede verse el Sanjak (departamento) que se denominaba Lazistán durante el Imperio Otomano. En el segundo, la distribución aproximada de la población Laz en su región de referencia.Y el tercero muestra la región cultural del mar Negro donde habitaban Griegos Pónticos, Laz y armenios Hemshin, entre otros pueblos.

Se dice de los Laz que son gente con sentido del humor y de gran belleza física, lo que llevó a muchas de sus  mujeres al cruel destino de los harenes otomanos.  Ha sido  gente acostumbrada a vivir en sus montañas con casi total independencia.

Con sentido práctico, han sido cristianos ortodoxos bajo el Imperio Bizantino, y se convir-tieron al islam bien entrado el S. XVI, al igual que los armenios Hemshin, que habitan la misma región, para que no los molestaran y mantener su estilo de vida aislada. Hoy día en Georgia son Cristianos Ortodoxos Georgianos, mientras que en Turquía son musulmanes sunnitas.

Su fama de indomables les ha creado en Turquía el estereotipo de ser muy tercos y también a que se diga con con humor que “Sólo una mujer laz puede manejar a un hombre laz”.  

2- Cuando los músicos ofician de activistas y etnografos.

                       FOTO: 1.Kazim Koyunzu . 2. Sopho Khalvashi

En Turquía hay una amplia tradición de músicos  que estudian en conservatorios, pero re-corren los pueblos e  investigan las tradiciones populares, las recopilan y recrean con instrumentos tradicionales y arreglos modernos, pero utilizando la escala musical turco-árabe. Si tuviera que nombrar un país del mundo que destaca por la cantidad y calidad de sus músicos, no me equivocaría si pongo en primer  lugar a Turquía, país además donde encada ciudad hay maestros luthiers, que fabrican instrumentos musicales tradicionales y donde hay abundancia de personas  virtuosas en el uso de los mismos.

Luego de casi 80 años de prohibiciones de hablar y cantar en otras lenguas que no sea el turco, con los aires de democracia cuando comenzó el proceso de negociación para que Turquía pudiera entrar en la Unión Europea, comenzó a haber una aproximación y reivin-dicación de las otras lenguas autóctonas del Estado, y cada pueblo comenzó tibiamente a reivindicar su cultura dándola a conocer a través de la música. Inicialmente fueron los can- tantes kurdos: Ahmet Kaya, Mikhail Arslan, Aynur Dogan y muchos/as otros/as. También la árabe Zehra Sabah.  Luego le siguieron cantantes lazlar,  asirios,  armenios y muchos turcos que integran en su reperteorio canciones en todas las lenguas de los pueblos autóctonos de Anatolia. El más conocido Kardesh Türkuler, nombre que significa algo así como “hermanados por la música”, pero también Züleyha Ortak, o la popular Shewal Sam.

En el caso Lazlar, su música es muy particular, normalmente donde la voz juega un gran papel y que tendría sus orígenes en atiguos cantos de Iglesia.

Usan instrumentos típicos como la guda (gaita) , el kemance (instrumento de cuerdas similar al violín)  e instrumentos musicales compartidos con los pueblos de toda Anatolia, como  el zurna (oboe) y el doli (tambor) pudiéndo cantar mayormente y menos en Lazca.

En Turquía el cantante más famoso Laz, fue Kazim Koyunzu, quien murió tempranamente de cáncer en 2005 y quien fuera además de  gran músico, un activista por los derechos culturales del pueblo Laz.

En Georgia una activista  por los derechos del pueblo Laz, Sopho Khalashi, fue finalista en el Festival de Eurovisión de 2007.

3- La labor del músico-“etnógrafo”:

Hoy día un buen representante de la cultura Laz es Selçuk Balci.

Les dejo aquí un buen ejemplo de recopilación  de melodías populares que se transmiten degeneración en generación, mayormente  canciones de amor, melancólicas que hablan de  perdidas y desencuentros, de la propia tierra, o refleccionan, como en muchas canciones turcomanas, sobre aspectos de la vida y que en muchos casos son anónimas.

En este video pueden ver a Selçuk Balci acompañando a una campesina anciana, en su hogar, probablemente en la localidad de Rize.

En este segundo video ya vemos una producción más ambiciosa,  donde se muestra  el entorno donde desarrollan sus vidas los campesinos Laz, en sus bosques y montañas y en sus casas típicas de madera. Se recompone la melodía,  respetándola e incorporándole arreglos modernos, sin renunciar en nada al uso de ritmos e instrumentos tradicionales, y con participación de los pobladores, e introduciendosé otros instrumentos como violines.

Espero que les haya gustado y,  si es así, compartan,  de este modo  podemos también contribuir  a hermanar a las personas  y los pueblos de las distintas culturas que conviven, no siempre bien,  en una misma región, que por su historia y antigüedad tiene una riqueza humana y cultural irreductible a los chovinismos nacionalistas y religiosos.

 

 

 

VESTIMENTA TRADICIONAL DE LIBANO

Ricardo Georges Ibrahim

hamra festival

 

Los libaneses, que al igual que los palestinos y los habitantes de la costa Siria, eran  cananeos, y muy bien considerados   por los griegos, además de por su talento en la navegación y el comercio, por la elaboración de un tinte púrpura con el que teñían sus prendas e incluso posteriormente prendas como capas romanas, con ese tinte y color, que llevó a los griegos a ponerle a ese pueblo, a los de la costa libanesa, el nombre de “fenicios”, “foenike”, por las prendas moradas que producían.

Pero con el transcurso de los siglos, el paso de diferentes culturas, la influencia de los vecinos, los cambios de religión y la llegada de comunidades étnicas y religiosas diveras a este país, se sonfiguró una cultura actual, diversa en cuanto a tradiciones y vestimentas, con características unen las tradiciones del pasado con otros pasados más recientes como el otomano, que tambien introdujo nuevos tipos de prendas.

Veamos algunos ejemplos:

EL SHERWAL:

Es una de las prendas más antiguas, tanto de hombres como de mujeres y de uso compartido en el caso de los hombres, en todo Levante y mesopotamia.

El sherwal es un  tipo de pantalón ancho una  frecuente y práctico en su uso entre los aldeanos y los habitantes de las montañas.

La palabra sherwal es de origen persa. Hay quienes sostienen que el sherwal fue traído al país,  entonces llamado Fenicia, en el siglo VI antes de Cristo por los persas. Que el sherwal era conocido en la época romana se encuentra en los relieves encontrados en  Palmyra (Siria) donde aparece como la prenda en boga entonces (S. III d. C)

En la actualidad es muy característico también entre las mujeres kurdas.

Se asemeja mucho a las llamadas “bombachas de gauchos” de Argentina, pero esto puede tener  su explicación en que en la presidencia de Sarmiento, en la década de 1870, el gobierno argentino compró esta prenda al ejercito otomano, para su comodidad y para introducirla en el pais, también con fines militares en esa época.

Tambiñen hoy con telas de lona, se la utiliza en forma global, llamandose “chinos”, en España.

Traditional dress in Lebanon

Sherwal masculino y femenino y ropa tradicional libanesa.

EL LABBADE:

El labbade es otra prenda  muy antigua  y era el tocado en forma de casquillo sobre la cabeza y rodeado por un pañuelo, de los hombres comunes del campo. Los eruditos creen que pudo haber sido usado, ya en tiempos de los fenicios, dado que   ya se la ve en las pequeñas estatuas fenicias desenterradas en el Líbano que muestran este mismo estilo de la tapa cónica, mientras que bajorrelieves de la ciudadela de Alepo también se muestran a hombres que llevan un casquillo de las mismas proporciones que el labbade de hoy. También en relieves hititas del centro de Anatolia es comun ver figuras masculinas con este tipo de tocado. En las ciudades en el s. XIX fue dejado de lado cuando se puso de moda el Tarbush, una prenda similar, puesta de moda hacia 1840 por los Sultanes Otomanos que decidieron renovar las vestimentas tradicionales, especialmente sustituir el turban (turbante) pero creando un estilo propio.

Labbadii labbade

El TANTOUR:

Es un tocado femenino de la montaña libanesa, de las mujeres drusas. Es una prenda muy exótica y practicamente en desuso, pero que debiera recuperarse por lo original y bella. Les dejo aqui fotografías del siglo XIX.

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El Tantour era  popular en el siglo XIX.  Su altura y composición eran  proporcionales  a la riqueza de su propietario. Los más espléndidos tantours eran de oro y llegaban a medir  30 pulgadas, es decir unos 75 cm!!. Podían tener incrustaciones de diamantes, perlas y otras piedras preciosas. Algunos tantours eran de plata. Para mantener este tocado difícil de manejar en su lugar, tenían  agujeros  perforados en la base  para unir cintas y mantenerlo atado y fijado alrededor de la cabeza. Un pañuelo de seda se enrollaba alrededor de la base del Tantour y un velo blanco flotaba desde donde terminaba.

El Tantour era el tocado de las mujeres casadas. Las chicas jóvenes  lo usaban en raras ocasiones, y sólo si eran de origen noble. Un marido habitualmente presentaba un tantour  a su novia en su día de la boda.

Otros trajes tradicionales libaneses incluyen Kurban, Abaya, Abba, Jubbe y gambaz. El Kubran era un vestido libanés antiguo y se ha perdido su uso, salvo en grupos de danzas folkloricas. En el otro lado de la capa Abaya ha mantenido su importancia de ser utilitaria. La abaya es un abrigo rectangular usado por los hombres, de origen árabe beduino.lebansese_traditional_dance_Heather-Kashmera

Grupo folklórico Libanes.

EL KABKAB es el calzado tradicional del Líbano, especialmente usado entre los siglos XIV y XVII, pero que se sigue usando  hoy en día. También se extendió su uso a toda el área bajo el Imperio Otomano. No sé como se las ingeniarían entonces para caminar, pero seguramente tendrían muchas más dificultades para el andar que cualquier sueco de hoy dia.  Quizá resultara seductor la gracia y el equilibrio que deberían tener quienes los usaban/usan, para no caerse. 

 

 

FUENTES UTILIZADAS:

1- “The History of Platform Heels”: http://fabulousplatformshoes.com/the-history-of-platform-heels

2- “La vestimenta tradicional del Líbano”. El Planeta Curioso. Lonely Planet: http://www.thelovelyplanet.net/traditional-dress-of-lebanon/

3- “El origen de los trajes levantinos”. Al Mashraq http://almashriq.hiof.no/general/600/640/646/costumes_of_the_Levant/origin.html

 

LA MODERNIZACION IMPULSADA POR SULTANES OTOMANOS REFORMADORES EN EL S. XIX

Por Ricardo Georges Ibrahim

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Introducción:

Las retóricas nacionalistas instaladas en  Egipto, Levante, Mesopotamia y Anatolia, hegemónicas en la región desde el fin de la 1º Guerra Mundial, pasando por la creación de Estados Nación desde 1924 hasta los años 50, y vigente hasta fines de los 80, (donde en franca decadencia da lugar a la hegemonía social del pensamientos islamistas, aunque se mantengan ya sea bajo dictaduras militares o en el surgimiento de nacionalismos étnicos), ha puesto una cortina de hierro a las épocas de historia compartida, salvo quizá para demonizar determinados periodos y victimizarse, narrando la historia desde nuevos relatos donde el sujeto principal ha sido la “nación oprimida y liberada luego con la construcción del Estado Nación”.

Un relato mitificado de la propia historia donde los pueblos son el sujeto principal (no las clases sociales, ni bloques de conjuntos de pueblos), de buenos y malos, de blancos y negros, de puros e impuros.

En concreto el periodo del Imperio Otomano, que dió gran estabilidad a la región y donde en los primeros tiempos los niveles de desarrollo y de vida eran superiores a las de otras partes del mundo, incluida Europa, incluso en cuanto a respeto a la diversidad étnica y religiosa, aunque jerarquizada y basada en la desigualdad de derechos, fue denostado tanto por el emergente nacionalismo turco, que no lo consideraba “autenticamente turco, sino un Estado mestizo”, como por armenios, que lo juzgaron por el último período regido en realidad por los nacionalistas turcos, el régimen de los Jovenes Turcos, causantes del genocidio armenio, asirio y griego póntico,  como por los levantinos (sirios, libaneses, palestinos, jordanos actuales), mesopotámicos y luego egipcios, que, sin serlo y por una cuestión lingüística y religiosa, adhirieron a la doctrina  del nacionalismo árabe, (idealizando la época del Imperio árabe, y con una alta dosis de orientalismo y apoyo británico), construido en oposición a “los malos de la película”, que entonces  fueron “los turcos”.

En la Peninsula arábiga, hogar de los autenticos árabes, en cambio siguieron prevaleciendo las identidades religiosas premodernas en torno a “lo islamico”, que se cobraria su revancha en decadas siguientes hasta hoy.

Sin embargo la realidad es que si bien no todo fueron rosas, y en la memoria colectiva recordamos los últimos episodios, especialmente alrededor de la primera guerra mundial, de hambre, matanzas y genocidios, no se conoce mucho acerca de las reformas de algunos sultanes, anteriores a la primera guera mundial que hoy mismo en el contexto de la nueva hegemonía islamista, serían consideradas modernas.

Y se olvida muy fácil o no se toma conciencia que, los idearios nacionalistas tomados prestados de Europa central, fueron también causa de matanzas, genocidios y lo que eufemisticamente se dió en llamar “Politicas de intercambio de población”, en su afan etnicida de crear Estados Nacionales regidos por una etnia dirigente y con una única lengua. Muy grave, en un contexto de miles de años de vida, sociedad y geografía compartida entre múltiples pueblos. Es decir, el nacionalismo tambien mata y oprime. Al menos los nacionalismos puramente étnicos y no civico-democraticos  que pudieran haber intentado mantener o construir,   bajo premisas modernas, Estados pluriétnicos/ plurinacionales.

otra cuestión que hace a la modernidad: ¿La separación entre religión y Estado es algo que recien se discute ahora en el mundo musulman? Como veremos, no sólo se la discutió, sino que se la aplicó en un periodo concreto de tiempo y no tan lejano.

La necesidad de modernizar el Estado y la sociedad

¿Qué cambios comienzan a generarse entre las elites otomanas en relación al estanca-miento institucional, social, educativo, militar y tecnológico del Imperio, en relación a una Europa cada vez más fuerte,  y cuáles las respuestas políticas y el debate de la época para  introducir cambios?

Tras haber cultivado durante varios siglos el desprecio y la indiferencia hacia Europa, a la que consideraba atrasada e inferior, el Imperio Otomano descubrió a partir de sucesivas derrotas que algo había cambiado, que de pronto se hacía patente una avasalladora poten-cia militar y tecnológica en el campo europeo, y se ponen en marcha las primeras medidas para modernizar “desde arriba” al Imperio. Las aristocracias y elites comienzan a impor-tar primero la estética europea en sus nuevas mansiones, mobiliario y vestimenta, y se adopta el idioma francés como lengua diplomática y de cultura, sustituyendo al árabe y al persa. Y como el ámbito militar era el que más preocupaba, las primeras   medidas emprendidas por el Estado consisten en traer consejeros militares europeos como asesores entre los años 1770 a 1774.

Posteriormente, con la difusión no solo de las tecnologías europeas, sino de las ideas que trajeron las elites que pudieron tener acceso a educación extranjera y frente a demandas sociales crecientes por parte de sectores nacionales de los distintos pueblos que comienzana hacer propias las ideas de igualdad, fraternidad y libertad e incluso posteriormente comenzarían a utilizar la imprenta para publicaciones en sus propias lenguas (esto algo más tardíamente, hacia 1880), comienza un verdadero período de reformas estructurales  en tres fases, a las que se les da el nombre de Las Reformas del Nuevo Orden (Tanzimat).

El tiempo en el reinado del Sultan Califa Mahmoud II:

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Quizá el antecedente previo de que los tiempos habían cambiado y que un nuevo tipo de intelectuales y funcionarios del estado más profesionales y tecnócratas desplazarían a las instituciones y sectores tradicionalistas fue la eliminación del cuerpo de jenízaros por parte del Sultán Mahmud II en 1826. Este sultán también crea las primeras escuelas se-cundarias bajo control del Estado (laicas) y no religiosas.

Contratando especialistas europeos, inaugura las primeras escuelas de ingenieros, de medicina, cirugía, academia naval y academia militar. Y una innovación importante fueque por primera vez escuelas superiores estaban abiertas para cualquier súbdito otomano, sin distinción de raza o religión.  También creó una Oficina de Traducción, cuya función principal era formar a los futuros intérpretes llamados a transferir la sabiduría de Europa al imperio.  También se le debe a Mahmud II el cambio de indumentaria más a la europea,  pero creando un estilo propiamente otomano europeizado. Así en 1829 introduce el uso del“fez”, también conocido como “tarbush”, en sustitución del “turban” (turbante), y como elemento diferencial al sombrero europeo (1). Nace la época de los señores con grandes bigotes, indefectiblemente sin barba, con bastón y tarbush, que podemos apreciar en fotos antiguas del siglo XIX pero que también siguen marcando, con bigotes menos ostentosos, un estilo de estética masculina que perdura entre los turcos hasta hoy, en contraste con sus vecinos, que han adoptado en gran parte, expansión del islamismo salafí y wahabita mediante, barbas imitando lo que creen era el estilo de “los compañeros del profeta”.

La vida en la época del Sultan Califa Abd el Majid I:

Sultan_AbdelMejidI

A Mahmud II, le sucede en el trono el sultán Abd el Mayid I,  quien en 1839 promulga una primera disposición imperial con las primeras reformas de calado, llamadas Gülhane”. Asumen la forma de leyes que se presentaban como conformes con la sharía basadas en “la inviolabilidad de la vida, de la propiedad y del honor, y aplicables a todos los musulmanes y a todos los miembros del resto de las comunidades religiosas (millet)”. Se considera a este documento, aunque no se tratase de una Constitución, como el más antiguo documento constitucional elaborado por un país musulmán. Proponía entre otras cosas, limitar el poder arbitrario del sultán y su posibilidad de legislar en los ámbitos no concernidos por la sharía, es decir el nuevo derecho secular llamado “qanun” (del griego canon = ley) (2), palabra que seguimos utilizando en el árabe para referirnos a las leyes. En estas primeras  reformas las libertades individuales que se otorgan son mínimas y los judíos y cristianos no son reconocidos como iguales a los musulmanes, aunque sí en las siguientes.

En 1856 aparecen las segundas reformas, bajo presión de las potencias europeas y como resultado de la guerra de Crimea. Estas segundas reformas se conocen como “Islahat Fermani” y por primera vez en la historia de un Estado musulmán, al menos en papel, se garantizaba a todos los súbditos del Imperio una libertad total en la práctica de su reli-gión, se prohibía cualquier discriminación de índole religiosa, lingüística y étnica, y prometía el igual acceso  a los cargos públicos , la igualdad ante la justicia  y la reforma de los códigos penal y mercantil.

De ahora en más, todo súbdito del Estado, musulmán, cristiano o judío, se convertía en osmanlí (otomano)(4). Esto en sí es una profunda revolución, aunque legal, ya que hasta entonces la categoría de osmanlí u otomano, estaba reservada a una clase social aristocrá-tica que debía reunir ciertos requisitos: 1) profesar lealtad al sultán y a su Estado; 2) aceptar y practicar la religión musulmana y todo el sistema de pensamiento y acción  que eran parte integrante de ella,  3) conocer y practicar  el complicado sistema de costumbres, comportamiento y lenguaje llamado “edeb” y conocido en Europa como  “la manera otomana”. De lo contrario, se formaba parte de los “protegidos” o “rayas” (rebaño).

Siguiendo la voluntad del anterior Sultan, Mahmud II, la separación de la religión y el Estado estuvo muy clara en todos los nuevos códigos de leyes adoptados luego de 1856.

Se crea un Código Mercantil, a imitación del francés, y por primera vez, en el Código Penal adoptado en 1858 (tomando como modelo el código penal francés)  se aceptaba como válido el testimonio de un no musulmán contra un musulmán, lo que generó resistencias para quienes veían estas medidas de igualdad como “un agravio a la sharía”.

Se quitó del ámbito del derecho musulmán y de la jurisdicción del Sheij al islam, un código civil nuevo, llamado Meyelle, que se aplicó en nuevos tribunales seculares, bajo el control del Ministerio de Justicia.

Simultáneamente cobraban peso las escuelas del Estado, los liceos e institutos, abiertos a todos los súbditos y en los que se educaba en francés, perdiendo las madrasas musulma-nas el monopolio del que antes gozaban.

Según cita Zarcone, “La cuestión de la apostasía, por ejemplo, provocó apasionados debates.  Si bien, según el derecho musulmán, la conversión de un musulmán a otra religión estaba siempre castigada con la muerte, bajo la presión de los diplomáticos europeos, fue conmutada por el exilio. Por último, la igualdad entre musulmanes y no musulmanes era considerada por los ulemas una herejía. La disposición de 1856 fue para ellos “un día de llanto y duelo.(5)

El odio contra los dos últimos sultanes y contra las medidas de reforma fue subiendo considerablemente en los sectores religiosos y tradicionalistas y en 1859 ulemas y jeques sufíes de la orden Nakshbendiya, la más poderosa, conservadora y ortodoxa del islam sunni, confabularon en secreto con los militares y algunos intelectuales, para derrocar al sultán y poner fin a las reformas del tanzimat. Provocaron un levantamiento denominado Kuleli, que fue sangrientamente reprimido. También provocaron otra insurrección en el mismo periodo, cuando los ulemas, siguiendo al Mufti de La Meca, llegaron a declarar “daar-ul harb” (territorio de combate)  a la propia ciudad de Estambul, lo que  equivalía  a considerar a la capital del Imperio como “bajo el control de infieles y sometida a la yihad” (6).

Alejandra Álvarez Suárez respecto a la promulgación del Islahat Fermani en 1856, sostiene, intentando explicar el rechazo, tanto el que cabría esperar entre los musulmanes  como el más inesperado de los cristianos, citando a Bruce Masters “Chistians and Jews in  the Ottoman Arabic World” (2001. Pag 132):

“El problema era que, tanto musulmanes como no musulmanes, aún no estaban suficientemente  preparados para este cambio. Especialmente los primeros, que vieron impotentes como su universo tradicional, que había estado regido por unas reglas que creían inmutables en las cuales el islam  contaba con la supremacía religiosa, social y moral, se desmoronaba en beneficio de los infieles  y   en perjuicio de los propios privilegios. Los no musulmanes ahora prosperaban, tenían más y mejo- res oportunidades en la educación y la justicia; además mostraban públicamente sus ritos mientras presumían de sus privilegiadas relaciones con los europeos.” (7)

Por cierto, una explicación que no explica nada, más allá de reproducir los prejuicios de una población mayoritaria privilegiada por las leyes y el estado, pero además  generali- zándolos. Veamos la perspectiva de las “poblaciones cristianas ahora beneficiadas… por la  educación”. Las leyes no cambiaron mucho para las poblaciones cristianas en esta materia.

Es una verdad a medias. Al abrirse los nuevos colegios estatales a la totalidad de la pobla-ción, (beneficio que antes sólo tenían las aristocracias musulmanas), y dado que los pocos colegios públicos eran técnicos y se encontraban en las grandes ciudades, sólo podían beneficiarse de ellos en todo caso, las familias armenias, griegas, y eslavas de Estambul y   otras pocas levantinas, al igual que otros grupos hasta entonces excluidos.

La inmensa mayoría de cristianos, que eran aldeanos pobres y vivían en Mesopotamia, Levante y Anatolia Oriental, siguieron sin notar mejora alguna respecto al acceso a la edu-cación, a excepción de los que accedían a colegios que abrían las misiones católicas y pro-testantes por entonces. De hecho esta apertura de colegios es una de las causas principalespara que los ortodoxos de diferentes iglesias, en general más pobres, se convirtiesen al catolicismo dando lugar a las llamadas “Iglesias Uniatas”, es decir sismáticas unidas a Roma,  para poder enviar a sus hijos a dichos colegios.

La otra causa fue la “protección” que comenzó a dar Francia a los súbditos católicos del Imperio, como si fueran connacionales franceses. Pero de hecho esto no impidió ni el hambre, ni las matanzas ni los trabajos forzosos, los desplazamientos o las expropiacio-nes que continuaron, especialmente porque habia regiones que nominalmente estaban bajo jurisdicción del Estado, pero cuyo control era delegado a tribus, gobernadores y milicias, que tenían sus propios intereses. Ya sabemos que en las décadas siguientes, en la primera decada del siglo XX, se producirían hechos sistemáticos de limpieza étnica contra poblaciones cristianas.

Los cristianos prosperaron más”…pero hay que ver a qué cristianos, y no generalizar.  Los armenios y griegos que habitaban las grandes ciudades eran la clase intelectual del Impe-rio, sus médicos, sus hombres de letras, grandes funcionarios, maestros, joyeros, comer-ciantes… No varió mucho su situación con estas leyes. Los levantinos de Monte Líbano,  maronitas, pero también otros grupos, prosperaron porque desarrollaron al industria de  la seda en esa región y comenzaron a  exportar a Francia, vía Marsella, dado que esta  comunidad había establecido desde el siglo XVII fuertes lazos con Francia. No obstante  toda la población de esta región, pocas décadas más tarde se vieron sometidos a políticas  de hambre impuestas por el poder otomano, además de las matanzas cometidas entonces por drusos, con quienes compartían el país.

Nos queda la gran mayoría de poblaciones ortodoxas, sean griegas, pónticas o de las Igle-sias siriaco/asirias, que vivieron en las zonas más periféricas y desfavorecidas y su situa-ción económica no sólo no mejoró, sino que se agravó porque al aumento de impuestos y tributos, aumento de la hostilidad de las poblaciones musulmanas, malas cosechas y hambre, que generaba incursiones de tribus kurdas a sus poblados desde 1833.

Los cristianos en general, a partir de 1856 debían entregar a sus hombres jóvenes para hacer el servicio militar obligatorio, del que antes estaban excentos.  Y esta causa es la principal causa que dan los hoy día sirios, libaneses, palestinos y mesopotamicos, que   emigraron a América Latina y del norte como pioneros, antes que los colectivos musulma-nes y desde 1860 (coincidiendo con la nueva ley), porque sostenían que eran enviados a las primeras líneas de combate en los distintos frentes abiertos, con lo cual sabían que no regresarían vivos.

Entre las poblaciones campesinas más pobres, significó que muchas mujeres con ancianos y niños abandonaran las tierras porque no podían trabajarlas y emigraran a las periferias de algunas ciudades importantes, especialmente en Levante y luego de allí, una parte emigrara también a America.

Pero todavía no habían llegado los tiempos tan duros del hambre y la Primera Guerra Mundial, ni de las políticas de hambruna implementads en levante contra las poblaciones cristianas, o de abierta  limpieza étnica en Anatolia y mesopotamia.

Esos episodios llegarían con el ascenso del régimen de los Jóvenes Turcos, y de los sultanes marionetas Abdel Hamid II y Mehmet VI.

CITAS Y REFERENCIAS:

  1. Ver VON GRUNEBAUN, G.E. “El Islam II desde la caída de Constantinopla hasta nuestros días”. El Imperio otomano y la Turquía Moderna. Restablecimiento y reforma.   Págs. 96  a  102. Siglo XXI Editores Madrid, 1996. Primera edición en alemán en 1971.
  2. VON GRUNEBAUN, G.E. Obra citada. Pág. 107.
  3. Ver al respecto el trabajo de THIERRY ZARCONE, “El Islam en la Turquía actual”.  Biblioteca del Islam Contemporáneo Nº 28. Barcelona, España, 2005.
  4. Ver ZARCONI, Thierry.Ob. Cit. Capítulo 3 “Las luces” otomanas: un liberalismo  musulmán en los siglos XIX y XX.
  5. ZARCONI, Thierry.  Ob cit. Cap. 3 pag. 79
  6. Ver ZARCONI, Thierry, Ob y cap. citados.
  7. ALVAREZ SUAREZ, Alejandra “Comunidades No Musulmanas en un entorno Musulmán. La pervivencia del modelo otomano en la actual Siria. Capítulo 3, página 109 y 110

La herencia de un genocidio

Por Rakel Chukri[1]

Un genocidio se puede negar,  pero nunca borrar de la memoria. Cien años después de la masacre en el Imperio Otomano, Rakel Chukri regresa al lugar donde fueron asesinados sus antepasados.

RakelShukriRakel Chukri en Midyat.

El nombre de mi abuelo era Gabriel. Sus padres – Karmo y Birje – fueron asesinados. El abuelo tenía más de diez tíos y tías. Sólo uno sobrevivió a la masacre.

El nombre de mi abuela era Rakel. Sus padres – Yusuf y Manje – fueron secuestrados antes del genocidio. Sus paraderos se desconocen. Pueden haber sido asesinados o es posible que hayan muerto de hambre.

Cien años han pasado desde el genocidio en el Imperio Otomano en 1915, cuando fue aplastada la población cristiana. Suena como una eternidad, pero en mi familia asiria, cien años es igual a no más de dos generaciones.

Mi abuela tenía dos años cuando sus padres desaparecieron, mi abuelo era un poco mayor. Tuvieron que crecer  como huérfanos, un destino que compartieron con muchos otros niños en la región hoy conocida como el sudeste de Turquía.

Se ha estimado que más de un millón de armenios y 300.000 asirios  (también llamados siriacos)  fueron asesinados. La mayoría de ellos hombres. Muchas mujeres fueron  tomadas como esclavas, ya sea para  fines sexuales, o para verse obligadas a matrimonios forzosos con sus captores.  Muchos fueron “adoptados” por las familias de los perpetradores, o fueron atendidos por sus familiares sobrevivientes mayores.

Cualquiera que haya viajado por todo el sureste de Turquía se acordará de la tierra roja, los viñedos interminables, las montañas que son el hogar desde hace  miles de años,  las viejas iglesias y pueblos donde el tiempo parece haberse parado. Es un lugar seco y fértil, con una belleza peculiar.
Pero entonces, hace cien años, el suelo estaba empapado en sangre. Hay testimonios de cadáveres por todas partes. Lanzados en los pozos y letrinas, flotando en los ríos, situados a lo largo de las carreteras. Tanto las ciudades como sus alrededores,  estaban llenas de cadáveres.  Algunas aldeas quedaron completamente destruidas. En muy pocas, los aldeanos fueron capaces de poner un poco de resistencia.
Este es el lugar donde mis abuelos crecieron. Los gritos deben haber sido insoportables de oír.  Y entonces, se hizo el silencio.

Espada

Había una canción escrita por el padre de la abuela, Yusuf, un hombre joven y guapo con su bigote rojo. Dios le había dado el don de la belleza, según me han dicho. Pero la canción? No, es probable que no pueda recordarla. Él vive en la pequeña ciudad de Örebro, en Suecia, y tiene más de noventa años. No puedo encontrar el valor de llamarlo y pedirle que me la cante.

Dicen que Yusuf y su esposa fueron secuestrados por su belleza. Para envidia de su apariencia.

Esos viejos recuerdos a menudo suenan así. Episódicos, breves. Algunos suenan como sagas antiguas, lo que no es extraño: los pocos que sobrevivieron  al trágico genocidio eran a menudo niños pequeños.

El noventa por ciento de nuestra familia fue exterminada.

Desde mi propia niñez,  creciendo, recuerdo las hermosas historias,  acerca de mi abuelo, que era conocido por todas partes por sus músculos y su gran corazón. Acerca de nuestra amorosa abuela, dice que ha sido rubio y de ojos azules. Sus nombres viven, entre sus nietos y bisnietos, de los cuales la mayoría viven en Suecia desde finales de 1960.

Puede parecerles que nos veamos como si fuéramos parte de una saga popular antigua.  Pero entonces, no había esa otra cosa. Sólo esa sombra eterna.

Esa cosa llamada Seyfo, el genocidio de los asirios/siriacos y caldeos, realizado simultáneamente con el baño de sangre de los armenios en el Imperio Otomano.

Seyfo, el año de la espada.  Seyfo, que nunca se puede olvidar, pero del que  tan rara vez se habla. Seyfo, que usted está obligado a recordar, pero que  aún sabemos muy poco. Seyfo, casi invisible en los libros de historia de todo el mundo.

El conocimiento acerca de los asirios, siriacos y caldeos  en algunas partes del mundo es tan pequeño que puede parecernos  a nosotros como si fuéramos parte de una saga popular de muchos años. Como si de hecho hubiese  sido completamente erradicada en ese entonces, hace un centenar de años.

En los años transcurridos después del genocidio, el sujeto como tal fue excomulgado. El que se atrevió a ir en contra de ese principio se puso en riesgo de desaparecer, me dice mi padre. Todo el mundo a su alrededor tenía parientes que se habían ido, pero como era un niño, lo único que podía  oír era a los adultos que lo rodeaban, susurrando. Fue alrededor de las diez, cuando por fin se enteró de los asesinatos y la hambruna.
“Ellos no querían asustar a los niños”, decía mi papá. Y estoy pensando … tal vez los adultos sí estaban asustados.  Los ataques a las minorías cristianas no terminaron 1915.
Pero entonces, tras Seyfo,  un abuelo y sus tres hermanas habían sobrevivido. Entre los primos, sólo había chicas entre los supervivientes. Su tía, una sobreviviente tomó la custodia de todos ellos.
El abuelo Gabriel había sido salvado porque huyó a  Anjel, una de las pocas aldeas que nunca se atacaron. Por las puertas había guardias. Las personas que habían podido escapar se apresuraron a ir allí por la seguridad.
David Gaunt, profesor de historia en la universidad de la universidad de Södertörn en el sur de Estocolmo, escribe en “Masacres, Resistencia, protectores” que las fuerzas atacantes hicieron una elección entre Anjel y Ayn-Wardo. Eligieron esta última. De Anjel, los alimentos, la sal y las armas eran de contrabando a través  de los camaradas de Ayn-Wardo.

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FOTO: Aldea de Ayn Wardo, con su Iglesia Fortaleza. Allí los asirios se pertrecharon y resistieron dos meses el asedio de las fuerzas otomanas e irregulares kurdos.

Con el tiempo, los suministros de alimentos en Anjel acabaron, papá me dice. Muchos murieron de hambre. Las personas que salieron a las calles para encontrar comida fueron asesinadas.
Pero el abuelo sobrevivió.  Pero yo no sé cómo siguió viviendo después. ¿Con qué frecuencia pensaba en la gente,  en el hacinamiento en Anjel, asustado por sus vidas? ¿Qué recuerda sobre sus padres, asesinados cuando aún era muy joven? ¿Cómo fue crecer en una sociedad con tantos niños y tan pocos adultos?
“La vida en Turquía fue dura“, dice papá. “Usted no tenía libertad de hablar. Aquí en Suecia, cada uno es libre de hablar.”

Pero antes de que finalmente se pueda hablar libremente, una cosa más debe abordarse. En el país donde mi abuelo y bisabuelo crecieron, no deben mencionarse sus destinos. Uno no tiene permitido decir que una ola de asesinatos de cristianos armenios, asirios y griegos – con el apoyo total del gobierno nacional – se extendió por todo el Imperio Otomano.

En Turquía, la palabra genocidio fue abolida en combinación con cualquier referencia del año 1915. A pesar de que Turquía aún no existía como una nación, se ha convertido en un asunto de Estado el minimizar  los acontecimientos de hace cien años. El relato es  que hubo una guerra civil, con bajas en ambos bandos. El revisionismo histórico se ha hecho un deporte nacional entre líderes políticos y académicos. Los libros contienen mentiras.

De acuerdo con la ley, el artículo 301,  establece que cualquier mención al genocidio puede llevar a prisión. En 2008 Ragip Zarakolu fue condenado a cinco meses de prisión por haber publicado un libro sobre “El gran G.”

La explicación es que Turquía, desde la fundación de la nación en 1923, ha estado sufriendo de la misma enfermedad que el imperio otomano hizo durante los últimos días: un nacionalismo muy radical, donde todas las minorías se consideran una amenaza. Hasta hace muy poco, estaba prohibido tener un nombre asirio o kurdo. Los libros escritos en cualquiera de las lenguas minoritarias eran ilegales. Los ciudadanos tenían que ser turcos. Pero se aceptarán otras identidades.

Cuando el Imperio otomano había dejado de existir, y los cadáveres de millones se habían descompuesto, el nuevo estado se podría haber lavado las manos de cualquier pecado de edad.  Varios de los arquitectos del genocidio habían sido condenados por tribunales militares otomanos por sus crímenes,  muy probablemente debido a la presión de la comunidad internacional.

Turquía podría haber aceptado los hechos del genocidio y segui adelante, pero optó en cambio por un  extraño camino en  medio de la carretera. Kemal Atatürk, el primer presidente de Turquía,  supo, por un lado expresar su disgusto por los asesinatos en masa, pero al mismo tiempo, algunos de los asesinos fueron considerados héroes nacionales.
Era como si todo fuera demasiado duro de digerir para la nueva nación: debajo estaban, literalmente, millones de cadáveres.

Turquía quería un gran comienzo, para dar paso a un futuro aún más grandioso. La identidad turca fue pensada para ser una identidad maravillosa,  por encima de todos los demás pueblos. No había espacio para hablar de cómo los turcos de ayer habían incitado a sus soldados y ciudadanos a cometer  violaciones  y matar a sus vecinos cristianos.

Esto demuestra la letalidad de los mitos nacionalistas.

El académico  holandés Ugur Ümit Üngör, nacido en Turquía, dijo una vez: “Si usted miente a una nación de 80 millones de personas y de 90 años, será difícil decir ‘oh, por cierto, todo lo que hemos dicho antes han sido mentiras ‘. “

Han pasado cien años. El 24 de abril de 2015  se cumplió ese centenario.

En el Imperio Otomano, hubo  una  estratificación religiosa de la gente. Los no musulmanes debían pagar impuestos más altos, usar ropa diferente y no se les permitía ocupar trabajos de alto rango. Los grupos cristianos exigieron mayores  derechos y protección. Hacia el final del siglo XIX, tuvieron lugar varios ataques contra las poblaciones cristianas.

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Primera página de Washington Herald, 19 de diciembre 1915. Foto de dominio público / WIKIMEDIA COMMONS.

Svante Lundgren escribe en su libro “Svärdets tid” (“La Hora de la Espada”) en 1915, donde probablemente fue la primera vez que la palabra holocausto fue utilizada para describir un crimen contra la humanidad.

Los otomanos tenían su mente puesta en la minoría más grande cristiana, los armenios, que eran considerados problemáticos. Pero no sólo los armenios fueron atacados. Para la familia asiria de mi padre fue un duro golpe, y tuvo que renunciar a su negocio de fabricación en la ciudad de Siirt.

En noviembre de 1895, las tiendas armenias del gran bazar de Diyarbekir se quemaron hasta los cimientos. Entre los muertos hubo un millar de armenios. Pero en los informes otomanos, las víctimas fueron responsabilizadas. Ellos supuestamente habían sido manipulados por los poderes internacionales (Inglaterra). Las atrocidades se prolongaron durante dos décadas, hasta la decisión política de “resolución final del problema”.

El 24 de abril de 1915, cuatrocientos intelectuales armenios fueron arrestados en Constantinopla, hoy ciudad de Estambul. Fueron ejecutados  y las puertas del infierno se abrieron. Los líderes del Imperio Otomano etiquetaron a los integrantes del pueblo armenio como rebeldes que querían dividir la nación con el apoyo de Rusia. También había el temor de que perderían  otras partes del Imperio Otomano ya que había perdido recientemente a los Balcanes.

El ministro de asuntos internos, Talaat Pasha, envió órdenes para deportar a los armenios. Fueron enviados a irse lejos en marchas en todo el país. El objetivo era deportarlos  a los desiertos de Siria, pero muchos fueron asesinados en el camino o murieron de hambre. Más de un millón de personas murieron.

Talaat Pasha apegado a su discurso insistía en que esas personas eran enemigos que tuvieron que ser atacados. Los armenios tenían de hecho algunos pequeños movimientos independentistas, pero los ataques del Imperio Otomano estuvieron fuera de toda proporción. Los otomanos afirmaron, por ejemplo, que en cada lugar donde fueron atacados los armenios, había habido un levantamiento, algo que el profesor de la historia turca, Selim Deringil, entre otros muchos, ha negado.

Además el argumento dado desde el gobierno tampoco  explica por qué todas las minorías cristianas fueron objeto de genocidio en 1915. Incluso Alemania, aliada al imperio otomano, preguntó por qué los asirios, sirianos y caldeos (aquí se refiere a parcialidades religiosas de la misma etnia asiria) fueron atacados, ya que se suponía que los rebeldes eran armenios. Talaat Pasha mintió entre dientes sobre cualquier implicación por parte del Imperio Otomano, y culpó a bandas indisciplinadas  de ladrones kurdos  de lo que pasó. Pero el hecho es que lo que comenzó como un ataque contra los armenios, dio lugar a una purga religiosa.

Midyat

FOTO: Midyat. La mayoría de los asirios / siriacos se ha marchado de la ciudad, pero algunos todavía permanecen. Autor: Ricardo Georges Ibrahim.

Tur Abdin. Ese es el nombre de la zona en el sureste de Turquía. No son las ciudades grandes.  Mardin  y Midyat, junto con sus pueblos, iglesias y monasterios más antiguos, se considera el corazón asirio de Turquía.

El cristianismo ha estado aquí desde el siglo III, cuando la región estaba incrustada entre el Imperio persa y el romano.  Los cimientos del  monasterio  Deir Zafarán, en las afueras  de Mardin,  eran un antiguo lugar sagrado, donde se adoraba al sol (Shamash). Es un lugar con múltiples capas de historia.

En 1915, el pueblo asirio, divide sus afiliaciones religiosas entre la iglesia Siriana Ortodoxa, Siriana Católica, Iglesia Caldea, protestantes y la Iglesia Asiria de Oriente. Cuando los ataques contra los armenios tuvieron lugar en Constantinopla, el discurso oficial fue que los  otros grupos cristianos no eran un objetivo. Pronto quedó claro que resultó ser una mentira.

La mayoría de los historiadores se han centrado en las víctimas armenias. Eso se puede entender por muchas razones. Los armenios eran el grupo más grande, y el grupo reconocido oficialmente por el régimen otomano. La parte del genocidio llamado Seyfo, dirigido a los asirios no es igualmente  conocido, pero no por ello fue menos brutal.

Pocos pueden responder  por qué los ataques se extendieron  para ser dirigidos  a más grupos que los armenios. Los asirios no planteaban  ninguna amenaza militar, y tenían pocos vínculos con otras naciones. Pero los ataques por motivos religiosos contra los cristianos no eran inusuales en estas tierras; el nacionalismo estaba hirviendo ya que los jóvenes turcos habían tomado el poder en 1908 e hizo del sultán una figura a su merced.

Algunos han afirmado que el asesinato en masa de los asirios fue motivado realmente nada más que por el robo de sus propiedades, para tomar sus tierras, o que lo que hizo el imperio fue una “limpieza (étnica) de  personas “equivocadas”.

Pero estos actos se consideraron legítimos. El ministro del interior era muy consciente de lo que estaba pasando en Tur Abdin, pero nunca puso fin a los mismos.

Los individuos que cometieron realmente los asesinatos  eran soldados en su mayoría turcos y grupos kurdos. Pero también hubo personas  que se negaron a participar en lo que estaba sucediendo. El 25 de mayo, Reshid Bey, el gobernador de Diyarbakir, viajó a Mardin. Exigió del líder local Hilmi Bey que  arrestara a los líderes cristianos de la ciudad. Hilmi Bey se negó, y dijo: “Yo no soy un hombre sin conciencia, y no puedo ser parte de la masacre de ciudadanos otomanos que son inocentes y leales al gobierno”. Hilmi Bey fue reemplazado.

En 2006, se publicó la obra de David Gaunt “Masacres, Resistencia, y Protectores”. Hoy día es  el relato más detallado de los acontecimientos de Seyfo.  Se enumera que fueron atacadas 178 aldeas. En algunos casos, en veinte aldeas, los aldeanos estaban protegidos por sus vecinos musulmanes, pero en el resto fue  una sangrienta historia de asesinatos, violaciones masivas, tortura,  humillaciones y  saqueos.

Hubo una diferencia significativa entre el genocidio de los armenios y el de los asirios. Los asirios no fueron enviados lejos en filas interminables de deportaciones de todo el país, pero en cambio, fueron asesinados cerca de sus hogares. La mayoría de los ataques comenzaron en el verano de 1915.

Hay un capítulo en el libro de Gaunt que he estado temiendo  leer. Porque narra lo sucedido en la ciudad de nacimiento de mis padres: “La destrucción de Midyat”. Gaunt muestra cómo los grupos religiosos se posicionaron unos  contra otros en un juego cínico. Los autores afirmaron que sólo después de atacar a los armenios,  luego, se dirigieron a los protestantes, tras ellos a los católicos y a continuación, a los sirianos ortodoxos.

Los líderes de las diferentes congregaciones de Midyat  se habían prometido mutuamente ayuda, incluso bajo juramento sobre una Biblia, pero cuando comenzó la matanza, el instinto de autoprotección fue más fuerte. No fue considerada  una idea ingenua la de salvar el propio grupo, si no la de interferir con el exterminio del otro.
Esta es también  parte de la historia de Seyfo. Las víctimas del genocidio no son santos por defecto. Pero también se habían creado héroes.

Desde el centro de la ciudad en Midyat, había un túnel hasta el monasterio de Mor Abraham. A través del túnel, la gente era capaz de escapar a la ciudad elevada de Ayn-Wardo. Allí había una iglesia que se parecía más a una fortaleza que a otra cosa. En el verano de 1915, seis o siete mil asirios fueron a esconderse allí. A mediados de julio, la ciudad estaba rodeada por 13.000 hombres.

El asedio fue de casi dos meses de duración, pero los atacantes no tomaron la ciudad. Con Ayn-Wardo como centro, una milicia de rescate asiria de 700 personas fue capaz de llevar a cabo operaciones de rescate a otros pueblos.

En el libro de David Gaunt, uno de los parientes de mi padre, Hanna Polos, cuenta  cómo mi abuelo fue uno de los que trataron de negociar con los atacantes. Otro familiar, mi bisabuela Sara, estaba también en la iglesia. Ella tenía cinco años. Después, su hermano la llevó en su espalda a Midyat. Es una caminata de dos horas. Sus padres se habían ido.

Otro ejemplo de una ciudad en estado de sitio fue Azakh. Los habitantes habían entendido lo que estaba pasando, y habían construido barricadas, puestos de vigilancia y túneles secretos. Cuando los soldados turcos exigieron que se extradite a  armenios, el líder asirio mintió y afirmó que esas personas   no se encontraban en la ciudad.

Una noche, los asirios fueron capaces de robar las armas modernas de los soldados del exterior. Hasta ese momento, sólo habían tenido acceso a herramientas primitivas: habían hecho la pólvora con  carbón vegetal, raíces y heces hervidas.

Con una fuerza limitada, los aldeanos fueron capaces de resistir.

Recuerdo cuando fue publicado el libro de David Gaunt. Se mencionó Cada pueblo en Tur Abdin. Un pariente mío celebró el libro y dijo: todos los hechos acerca de Seyfo está aquí. El contraste con el silencio que había prevalecido antes era intenso. Lo que antes habían sido susurros eran ahora palabras en el papel.

Algunos dicen que hasta 300.000 asirios fueron asesinados. Pero a diferencia de los ataques contra los armenios, éstos no están bien documentados. Hay pocos informes oficiales sobre los acontecimientos en Tur Abdin. Pero el libro de Gaunt ha recogido testimonios, recogidos por Jan Bet-Sawoce, que es un miembro de la facultad en la universidad de la universidad de Södertörn.

Entre ellos, uno del sacerdote Ne’man Bet-Yawno, de siete años de edad durante Seyfo. Habló de las partes del cuerpo esparcidas por todas partes. “Los que sobrevivieron esta desastrosa situación de hambre y aprendieron a vivir de la hierba, como animales.” Entre ellos, Yawsef Babo-Rhawi, once años de edad, quien informó sobre cómo algunas personas sobrevivieron escondiéndose entre los muertos.

Leer estos relatos es como vadear a través del sufrimiento. Los detalles sobre las partes del cuerpo amputadas, los métodos de matanzas brutales. El olor de los cuerpos. Los montones de personas que no se les permitía ser enterrados. Las conversiones forzadas al islam. Las Aldeas arrasadas y niveladas al ras del suelo.

Esta es la historia de mi familia. Pero cuando nosotros, hijos y nietos y bisnietos de los sobrevivientes y de los muertos regresamos a Tur Abdin, es como si nada de esto hubiera pasado. A varios pueblos  se le  ha dado nuevos nombres turcos. Ayn-Wardo no se llama más así, el nombre actual es Gülgöze. Azakh se llama Idil. Dayro da Slibo se llama Catalcum. Bet-Debe es Daskan.

Antes del aniversario, hablé con una organización asiria en Suecia, para preguntarles si alguien viajaría a Tur Abdin. La respuesta fue que no se sabe si una manifestación por  Seyfo será “posible o permitida”. La palabra G, prohibido de acuerdo con el párrafo 310. Los susurros sólo son legales.

¿Cómo llorar allí, si usted todavía tiene que preocuparse por no ser considerado un enemigo del estado?

En este aspecto, el tiempo se ha detenido. Nuestros antepasados ​​fueron retratados como “el enemigo”. Cien años más tarde, se sigue considerando que si sus familiares  buscan mantener viva la memoria, están infringiendo las leyes del Estado turco. Ni siquiera en la muerte, las víctimas pueden ser víctimas, y sólo víctimas.

Los nombres de los autores están todavía allí. El ministro de asuntos internos, Talaat Pasha, fue condenado a muerte por sus crímenes, pero su nombre ha dado nombre a muchas calles en Turquía. Lo mismo ocurre con el médico Mehmet Reshid, uno de los líderes detrás de los asesinatos en masa, que hablaba de los armenios como de microbios, que había atacado el cuerpo de la nación.

En Alemania, no hay calles con nombres de Hitler, Himmler o Goebbels.

“De som är oskyldiga idag kan bli skyldiga i morgon.” (“Los inocentes hoy puede ser mañana culpable”). Ese es el nombre del libro de profesor de historia Klas-Göran de Karlsson sobre el genocidio en 1915.

La cita proviene de Talaat Pasha, el principal  funcionario responsable. En conversación con el embajador estadounidense Henry Morgenthau, Talaat explicó que ni siquiera los niños armenios ni obviamente adultos inocentes podrían ser dejados solos. Podrían convertirse en enemigos en el futuro. Y ese era su justificación para los crímenes contra la humanidad: la culpa colectiva.

Sabemos que ese tipo de razonamiento es injusto. Por lo tanto, todos los hijos y nietos de las víctimas deben ser  inocentes.

Como escribe Klas-Göran Karlsson, fue común que las siguientes generaciones y funcionarios guarden silencio o incluso nieguen activamente que sus predecesores llevaran a cabo algo tan terrible como un genocidio. Se puede explicar no sólo por un mecanismo psicológico, sino también por el miedo de tener que pagar indemnizaciones.

De la misma manera, el sufrimiento que continúa a través de generaciones es un efecto de un mecanismo psicológico. El tema es sensible: el hecho es  que existe un odio que vive  entre algunos asirios y armenios, transmitido  a través de las generaciones. Un amigo kurdo, que vive en Suecia, me ha dicho cómo un asirio, de repente exclamó: “Ustedes mataron a mi abuelo!”.

En Internet, intensos debates tienen lugar, donde los armenios y asirios exigen disculpas de turcos y kurdos. En muchas familias, es impensable  permitir el matrimonio con un musulmán.

El escritor  Varujan Vosganian, nieto de sobrevivientes armenios, me ha contado cómo su abuelo nunca le enseñó a odiar, ya que él mismo fue salvado por un turco.

Hace unos años, escuché a Vosganian hablar de los tres respuestas posibles después de un asalto: olvidar, vengarse o perdonar.

“El olvido está ignorando el pasado. Nunca es una solución, ya que permitiría que  los errores históricos se repitan  de nuevo.

La venganza significa la multiplicación del sufrimiento. 

Perdonar es, por tanto, la única alternativa constructiva, pero también la más difícil. No se puede reconciliar uno mismo por su cuenta. Se necesita un socio”.

Vosganian comparó el genocidio de 1915 con el Holocausto: es como si los alemanes se hubieran negado a cualquier tipo de responsabilidad después de la guerra.

Lo mismo ocurre con los antepasados ​​de los autores. El revisionismo histórico en Turquía hoy llegará a ellos también; esconde su historia también.

Pequeños pasos se han dado hacia la reconciliación entre algunos políticos turcos y armenios. Algunos investigadores académicos turcos han empezado a hablar de los asesinatos en masa y las conversiones forzadas de cristianos.

En 2008, se publicó el libro Mi abuela del abogado turco y activista de derechos humanos Fethiye Cetin.

Cuenta la historia de su abuela Seher, una de las innumerables niñas cristianas secuestradas durante el holocausto, a las que se les impuso una nueva identidad como turcos y musulmanes. Le tomó sesenta años a la abuela decirle la verdad a su nieto: Nació como Heranuş Gadaryan, por sus padres armenios.

En el funeral de su abuela, sus padres fueron nombrados como Esma y Hüseyin. Fethiye Cetin protestó en voz alta: No, eran Isguhi y Hovannes!
El libro alcanzó gran éxito. Resultó que muchos turcos habían estado preguntándose  acerca de parientes mayores femeninos aparentemente sin pasado.

Fethiye Cetin no utilizó la palabra genocidio en su libro, ya que su madre nunca la usó. Eso podría ser una parte de una explicación a una cierta apertura alrededor del sujeto.  Pero también nos dice qué tan fuerte es el poder de la historia. Todos tenemos que encontrar una manera de vivir con el pasado. A largo plazo, el silencio es insoportable.

Hoy en día, la mayoría de los armenios y asirios han dejado Turquía. Estamos dispersos en todo el mundo. El 24 de abril, nuestros pensamientos irán a nuestros antiguos pueblos. Aquellos cuyos nombres han sido borrados, pero aún viven en nuestra memoria.

Según Varujan Vosganian, los sobrevivientes han recreado sus vidas aquí, y la mitad ha muerto. No queremos el reconocimiento de volver de la tierra, o la compensación económica, dijo, y muchos probablemente podamos estar de acuerdo.

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FOTO: Durante el pasado año, los refugiados de Siria e Irak han llegado a Midyat. La preocupación de que los cristianos pueden desaparecer del Medio Oriente está muy extendida. Debido a esto, hay una iniciativa para hacer de las llanuras de Nineveh una región autónoma. Foto tomada por  Rakel Chukri.

Para los asirios, el aniversario será particularmente doloroso. Una vez más, nuestro pueblo tiene que  correr. Los estragos del Estado Islámico en Irak y Siria,  los asesinatos, las violaciones, la demanda de convertiros o morir,  nos resulta demasiado familiar.

El grande y hermoso río de Tigris, corre a través de Mosul en Irak, la ciudad vaciada de su población no musulmana por el Estado islámico.

Seyfo, el año de la espada, está aquí de nuevo. El ayer  y el  ahora se han fusionado. Hace cien años, el mundo se sorprendió por los actos del Imperio Otomano, pero nadie intervino. Como hoy.

El Tigris también discurre a través de Tur Abdin. Hace cien años se inundó con los órganos humanos, y el agua estaba contaminada rojo. La gente en pánico se ahogó  y  con ellos ahogaron a sus hijos ya que morir por suicidio fue de alguna manera considerado mejor que ser cortado por otra persona.

La zona alrededor de Tur Abdin está lleno de tumbas anónimas. En algún lugar, los padres de mi abuelo Karmo y Birje están enterrados. En algún lugar, los padres de mi abuela Yusuf y Manje están enterrados.
Simplemente no sabemos dónde.

Cuando visité Tur Abdin hace unos años, puse mi mano en la gruesa pared de la iglesia de Ayn-Wardo. La fortaleza que protegíó a muchos de nosotros. Visité el monasterio  Zafaran donde más de un millar de refugiados pasaron a la clandestinidad, la mitad de los cuales murió a causa de las enfermedades epidémicas. Entré en el suelo donde estaba el viejo túnel secreto al monasterio Mor Abraham. Al pasar por las señales con los nombres turcos, mi madre me iba diciendo cuáles eran los nombres reales.

Aquí, entre los ríos Tigris y el Éufrates, los asirios han vivido a través de miles de años. Pero he conocido a numerosos turcos que no saben quiénes son las personas  asirias.

Ese  ardiente verano  en Tur Abdin, conocí a un hombre turco que me  preguntó: ¿por qué se fue tu familia?

Pensar en eso   me hace llorar, todavía. Porque su pregunta era honesta. Él realmente no sabía por qué.

Entonces  me di cuenta que yo allí, ya no era humana. Yo era un fantasma.

Publicado en sueco e ingles el 24 de abril de 2015 en Sydsvenskan. Puede accederse al artículo en inglés en  http://www.sydsvenskan.se/kultur–nojen/english-a-heritage-of-genocide/

Traducido al español por Ricardo Georges Ibrahim

 

 

[1] Rakel Chukri es la editora de la sección de  cultura,  vida y las artes  del diario sueco Sydsvenskan en Malmö, Suecia.